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Polémico empresario mexicano habría perdido en elección estatal

August 6th, 2007 Posted in Baja California, drogas, lavado de dinero, PRI No Comments »

Lizbeth Díaz
Reuters
6 de agosto de 2007

Tijuana, México (Reuters).- Un controvertido empresario mexicano dedicado al negocio de las apuestas perdía el domingo en las elecciones para gobernador del conflictivo estado de Baja California, fronterizo con Estados Unidos, según resultados preliminares oficiales.

El Instituto Estatal Electoral (IEE) dijo que Jorge Hank, del opositor PRI y quien habitualmente viste un chaleco rojo de piel de cocodrilo y tiene 19 hijos, iba en segundo lugar de la elección con un 43 por ciento de votos, tras contabilizarse el 17 por ciento de los sufragios.

El candidato José Guadalupe Osuna, del derechista Partido Acción Nacional (PAN) del presidente Felipe Calderón, obtenía un 51 por ciento de los votos, agregó el instituto.

Los resultados oficiales se conocían a cuentagotas antes de la medianoche, mientras que los equipos de campaña proclabaman triunfadores a sus respectivos candidatos.

El empresario, cuyo ex jefe de guardaespaldas fue condenado por asesinato, es visto como uno de los herederos del viejo estilo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México durante siete décadas hasta el 2000 en medio de acusaciones de corrupción y autoritarismo.

El PRI comenzó a perder su hegemonía con la que mantenía el poder en todos los 31 estados del país y la capital precisamente en Baja California, donde en 1989 ganó el PAN y desde entonces gobierna el estado.

A Hank, un millonario ex alcalde de la ciudad de Tijuana, sede de un poderoso cártel de las drogas, se lo ha vinculado con el narcotráfico.

El ex gobernador de Baja California Ernesto Ruffo, del PAN, ha denunciado que la campaña del empresario fue patrocinada con fondos de las bandas de la droga.

“Sería un peligro que un capo como ese llegara a gobernarnos,” dijo Sergio Carmona, un contador público de 43 años, poco después de votar en Tijuana.

Hank ha rechazado las acusaciones diciendo que son intentos de desacreditarlo para hacer descarrilar su trayectoria política.

El Centro Nacional de Información sobre Drogas de Estados Unidos acusó en un reporte de 1999 a Hank de usar sus negocios de apuestas para lavar dinero proveniente de la droga, pero fue desacreditado después por la entonces fiscal general estadounidense, Janet Reno.

“No hago caso de los chismes de que Jorge Hank es delincuente. A mí y a mi familia sí nos ayudó cuando fue alcalde, y hemos ido cuando nos festeja a nosotros y a los niños,” dijo Karla Arteaga, de 25 años, una empleada de limpieza que tiene tres hijos.

Arteaga hizo referencia a actos masivos en el hipódromo de Tijuana, propiedad de Hank, donde se realizan fiestas para niños y sus mamás y a quienes regala comida, licuadoras, lavadoras y bicicletas.

Original post by Eratóstenes Horamarcada

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Polémico empresario mexicano habría perdido en elección estatal

August 6th, 2007 Posted in Baja California, drogas, lavado de dinero, PRI No Comments »

Lizbeth Díaz
Reuters
6 de agosto de 2007

Tijuana, México (Reuters).- Un controvertido empresario mexicano dedicado al negocio de las apuestas perdía el domingo en las elecciones para gobernador del conflictivo estado de Baja California, fronterizo con Estados Unidos, según resultados preliminares oficiales.

El Instituto Estatal Electoral (IEE) dijo que Jorge Hank, del opositor PRI y quien habitualmente viste un chaleco rojo de piel de cocodrilo y tiene 19 hijos, iba en segundo lugar de la elección con un 43 por ciento de votos, tras contabilizarse el 17 por ciento de los sufragios.

El candidato José Guadalupe Osuna, del derechista Partido Acción Nacional (PAN) del presidente Felipe Calderón, obtenía un 51 por ciento de los votos, agregó el instituto.

Los resultados oficiales se conocían a cuentagotas antes de la medianoche, mientras que los equipos de campaña proclabaman triunfadores a sus respectivos candidatos.

El empresario, cuyo ex jefe de guardaespaldas fue condenado por asesinato, es visto como uno de los herederos del viejo estilo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México durante siete décadas hasta el 2000 en medio de acusaciones de corrupción y autoritarismo.

El PRI comenzó a perder su hegemonía con la que mantenía el poder en todos los 31 estados del país y la capital precisamente en Baja California, donde en 1989 ganó el PAN y desde entonces gobierna el estado.

A Hank, un millonario ex alcalde de la ciudad de Tijuana, sede de un poderoso cártel de las drogas, se lo ha vinculado con el narcotráfico.

El ex gobernador de Baja California Ernesto Ruffo, del PAN, ha denunciado que la campaña del empresario fue patrocinada con fondos de las bandas de la droga.

“Sería un peligro que un capo como ese llegara a gobernarnos,” dijo Sergio Carmona, un contador público de 43 años, poco después de votar en Tijuana.

Hank ha rechazado las acusaciones diciendo que son intentos de desacreditarlo para hacer descarrilar su trayectoria política.

El Centro Nacional de Información sobre Drogas de Estados Unidos acusó en un reporte de 1999 a Hank de usar sus negocios de apuestas para lavar dinero proveniente de la droga, pero fue desacreditado después por la entonces fiscal general estadounidense, Janet Reno.

“No hago caso de los chismes de que Jorge Hank es delincuente. A mí y a mi familia sí nos ayudó cuando fue alcalde, y hemos ido cuando nos festeja a nosotros y a los niños,” dijo Karla Arteaga, de 25 años, una empleada de limpieza que tiene tres hijos.

Arteaga hizo referencia a actos masivos en el hipódromo de Tijuana, propiedad de Hank, donde se realizan fiestas para niños y sus mamás y a quienes regala comida, licuadoras, lavadoras y bicicletas.

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¿Quién los mandó matar?

August 2nd, 2007 Posted in drogas No Comments »

Sabían demasiado. ¿Quién los mandó matar?

Participaron agentes muertos en Guerrero en decomiso a Zhenli
El Financiero
2 de agosto de 2007

* Josué Hernández Hernández y Aníbal Sánchez Peredo fueron asesinados en Mochitlán
* Los efectivos también participaron en el aseguramiento de 19 toneladas de pseudoefedrina en Michoacán en 2006

México, 2 de agosto.- Los agentes federales Josué Hernández Hernández y Aníbal Sánchez Peredo asesinados en Mochitlán, Guerrero, participaron en el decomiso de más de 205 millones de dólares pertenecientes al chino Zhenli Ye Gon.

Los efectivos encontrados ayer muertos en el paraje conocido como Cruz Alta, en el municipio guerrerense, también participaron en el aseguramiento de 19 toneladas de pseudoefedrina en Lázaro Cárdenas, Michoacán, ocurrido en noviembre de 2006.

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal informó en un comunicado que Hernández Hernández intervino en el desmantelamiento de bandas de secuestradores en el Distrito Federal y en la liberación del entrenador de futbol, Rubén Omar Romano

De igual forma colaboró en la detención de los principales líderes del cártel de Tijuana en 2005, además en la erradicación de laboratorios para la elaboración de droga sintéticas en Jalisco.

Por su parte, Sánchez Peredo participó en la desarticulación de células de operación del cártel de Juárez y en el desmantelamiento de laboratorios de drogas sintéticas en Jalisco.

La dependencia precisó que del homicidio de los dos elementos tomó conocimiento el Agente del Ministerio Público del fuero común, que inició la averiguación previa BRA/MOCHI/013/2007 por el delito de homicidio.

Hernández Hernández y Sánchez Peredo egresaron del Instituto de Capacitación Policial con reconocimiento honorífico y actualmente participaban en tareas especiales de alto riesgo dentro de la institución, apuntó.

La Secretaría de Seguridad Pública lamentó la pérdida de los agentes federales y expresó su solidaridad con los familiares.

La muerte de Hernández Hernández y Sánchez Peredo siempre estará presente en la memoria de quienes integran la Policía Federal y que están dispuestos a combatir el crimen con valentía y honor, manifestó la dependencia. (Con información de Notimex/APB)

Original post by Eratóstenes Horamarcada

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¿Quién los mandó matar?

August 2nd, 2007 Posted in drogas No Comments »

Sabían demasiado. ¿Quién los mandó matar?

Participaron agentes muertos en Guerrero en decomiso a Zhenli
El Financiero
2 de agosto de 2007

* Josué Hernández Hernández y Aníbal Sánchez Peredo fueron asesinados en Mochitlán
* Los efectivos también participaron en el aseguramiento de 19 toneladas de pseudoefedrina en Michoacán en 2006

México, 2 de agosto.- Los agentes federales Josué Hernández Hernández y Aníbal Sánchez Peredo asesinados en Mochitlán, Guerrero, participaron en el decomiso de más de 205 millones de dólares pertenecientes al chino Zhenli Ye Gon.

Los efectivos encontrados ayer muertos en el paraje conocido como Cruz Alta, en el municipio guerrerense, también participaron en el aseguramiento de 19 toneladas de pseudoefedrina en Lázaro Cárdenas, Michoacán, ocurrido en noviembre de 2006.

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal informó en un comunicado que Hernández Hernández intervino en el desmantelamiento de bandas de secuestradores en el Distrito Federal y en la liberación del entrenador de futbol, Rubén Omar Romano

De igual forma colaboró en la detención de los principales líderes del cártel de Tijuana en 2005, además en la erradicación de laboratorios para la elaboración de droga sintéticas en Jalisco.

Por su parte, Sánchez Peredo participó en la desarticulación de células de operación del cártel de Juárez y en el desmantelamiento de laboratorios de drogas sintéticas en Jalisco.

La dependencia precisó que del homicidio de los dos elementos tomó conocimiento el Agente del Ministerio Público del fuero común, que inició la averiguación previa BRA/MOCHI/013/2007 por el delito de homicidio.

Hernández Hernández y Sánchez Peredo egresaron del Instituto de Capacitación Policial con reconocimiento honorífico y actualmente participaban en tareas especiales de alto riesgo dentro de la institución, apuntó.

La Secretaría de Seguridad Pública lamentó la pérdida de los agentes federales y expresó su solidaridad con los familiares.

La muerte de Hernández Hernández y Sánchez Peredo siempre estará presente en la memoria de quienes integran la Policía Federal y que están dispuestos a combatir el crimen con valentía y honor, manifestó la dependencia. (Con información de Notimex/APB)

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Su propio juego

July 25th, 2007 Posted in Bank of America, Banmex, china, drogas, lavado de dinero No Comments »

Eduardo Valle
¡Por esto!
25 de julio de 2007

Como cualquiera podía esperar -con la excepción de las autoridades mexicanas- la DEA hizo su propio juego en el caso de Zhenli Ye Gon. Desde junio, hace más de un mes, lo acusó ante un juez federal de los EUA de tráfico de drogas (¡por 500 gramos de seudoefedrina!) y lavado de dinero.

De esta forma el día lunes ya tarde, en Silver Springs o en Rockville, Maryland, mientras Ye Gon se reunía en un restaurante (de comida asiática) con uno de sus abogados, fue arrestado por la DEA. Se suponía existía un trato para que Ye Gon se entregara al U.S. Marshalls el próximo jueves, pero esto a la DEA no le gustó y antes fue por él.

Así que ahora Ye Gon tendrá que enfrentar un juicio en los Estados Unidos antes de que se tramite la solicitud de extradición del gobierno mexicano en relación con su persona. Y en el caso probable de ser encontrado culpable, entonces va a tener que cumplir su condena en una de las cárceles de EUA antes de ser extraditado a México. A menos que se presentara un acuerdo extraordinario entre Washington y la Ciudad de México. Pero, por lo pronto, Ye Gon está detenido en EUA no por una presión o demanda del gobierno mexicano sino por una orden de arresto estadounidense. Por si fuera poco -y el dato no es menor- una mujer -Michelle Wong- fue arrestada en Las Vegas, Nevada, como cómplice de Ye Gon. Con lo que se afirma que el arresto de Ye Gon se realizó no por requerimiento del gobierno mexicano, sino por una orden de un juez estadounidense. Y entonces primero tendrá que cumplir “allá” antes de ser extraditado para “acá”. Lo cual no le va a gustar mucho al gobierno de México quien quería tenerlo lo más pronto posible en sus manos.

¿Para qué quiere la DEA a Ye Gon? No para reclamar parte del dinero confiscado, “abandonado y rescatado”, de Ye Gon. Si lo que nos han dicho es cierto -y hay un buen margen razonable de duda- el dinero físicamente está depositado en Estados Unidos en una cuenta del Banco de México, y esa cuenta propiedad de un banco central es intocable por acuerdos y tratados internacionales. Entonces lo que la DEA quiere de Ye Gon es información sobre los productores de seudoefedrina en China continental y sus contactos de exportación en diversas partes del mundo, incluida Europa.

Por supuesto, esto le cambia la jugada a los abogados estadounidenses de Ye Gon. Ellos esperaban enfrentarse a una expulsión o deportación del territorio estadounidense de Ye Gon -por haber ingresado en forma ilegal- o un proceso de extradición frente al cual dirían que se trataba de una persecución política -“este hombre irá tras las rejas”, dijo en un discurso reciente Felipe Calderón- pero ahora van a tener que trabajar sobre la base de una acusación que habla de medio kilo de drogas de diseño y de lavado de dinero. Y para documentar que este asunto no se trata de una requisitoria mexicana, ya se sabe que la DEA también incursionó en el domicilio de Ye Gon en la ciudad de Wheaton, Maryland. Nada más para hacerle ver al presidente Calderón y al gobierno mexicano que la DEA -Karen Tandy- tiene su propio juego; el cual puede o no coincidir con el de Eduardo Medina Mora, el titular de la PGR. Veremos qué pasa.

mvalle131@aol.com

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La DEA captura a Ye Gon

July 24th, 2007 Posted in drogas No Comments »

Por: Eratóstenes Horamarcada

Pese a que el gobierno de México había solicitado desde hace semanas al de Estados Unidos arrestar al presunto narcotraficante Zhenli Ye Gon, quien se ubicó en territorio norteamericano cuando escapó de nuestro país, no fue sino hasta ayer lunes que la DEA (Agencia Inspectora de Drogas, por sus siglas en inglés) detuvo a Ye Gon y a su amante Michelle Wong. ¿Por qué se demoró tanto Estados Unidos en satisfacer la petición del gobierno mexicano? La DEA está obligada a responder; quién sabe si lo haga.

A valedores y perseguidores del empresario de origen chino se les calienta en las manos un caso que aparece envuelto en confusión desde el principio; desde lo que para nosotros –simples lectores de periódicos– fue el principio: el 15 de marzo de 2007, cuando la PGR se adjudicó el decomiso de dinero más cuantioso en la historia mundial del narcotráfico. Entonces se dijo que los más de 200 millones de dólares encontrados en una casa de Ye Gon pertenecían a una red de criminales vinculados con el Cártel de Juárez; lo que no se nos dijo es que esta fortuna es inexplicable sin la complicidad de funcionarios vinculados con Francisco Gil Díaz y los hermanos Bribiesca Sahagún. Sólo en los últimos días nos hemos enterado de que la Secretaría de Hacienda tardó más de seis meses –de noviembre de 2005 a junio de 2006– en notificar a las aduanas de Michoacán que Ye Gon era sospechoso de falsificar permisos para importar sustancias químicas.

El caso se retorció todavía más cuando el despacho de abogados que lleva en Estados Unidos el caso de Ye Gon –contraviniendo los consejos de su defensor en México, Rogelio De La Garza– arguyó que los millones de dólares incautados no le pertenecían en realidad a su cliente, señalando que éste se había limitado a cumplir el papel de guardián del tesoro –como en los cuentos chinos de dragones– que le obligaron a jugar misteriosos funcionarios de la administración panista. El dinero –un excedente de la campaña presidencial de Felipe Calderón– se utilizaría, dice la defensa del Chino, para comprar armas y voluntades, y provocar así la inestabilidad de una presidencia que, se preveía, no sería la de Calderón.

Tan verosímil como sensacionalista, la tesis, sin embargo, no es sostenida por una sola prueba; al menos, no una que hayan mostrado los defensores de Ye Gon a la prensa o a los tribunales. Si, como aseguran los abogados, existen videograbaciones que sustentan la inocencia del Chino, es de creerse que serán presentadas durante el juicio con que se está planificando evitar la extradición del empresario a México. Pero, por lo pronto, no hay nada.

Ahora bien: antes de defender Ye Gon su inocencia –suponiendo que sea extraditado a nuestro país–, es el gobierno mexicano el que tiene que demostrar la culpabilidad del empresario. Y eso va a ser muy difícil, porque el gobierno mexicano ha destruido la principal evidencia de participación de Ye Gon en el tráfico de sustancias prohibidas. Cada billete y cada moneda encontrados en la casa de Ye Gon constituye una posible prueba del presunto delito. Como ha explicado en más de una ocasión el Secretario de la Hacienda Pública del gabinete de oposición de Andrés Manuel López Obrador, Mario Di Constanzo, “muchas de las fajillas de billetes de cien dólares tenían aún los sellos del One Bank de Nueva York, lo que indica que parte de las divisas decomisadas, que ahora se encuentran en Estados Unidos, fueron compradas en ventanilla, por lo cual sería relativamente fácil conocer quiénes fueron las personas que directamente los adquirieron”. No obstante lo anterior, el edicto que publicó la PGR el día 18 de este mes en el Diario Oficial de la Federación convierte a nuestro gobierno en propietario legítimo del dinero, listo para disponer de él como mejor le convenga.

En justicia, los billetes encontrados en la casa de Ye Gon debieron haber permanecido “congelados” en la Tesorería de la Federación, sin generar intereses, pues una vez depositados en un banco –mexicano o extranjero, no importa– los billetes, prueba física de un delito, se han “diluido” en la corriente de flujo de dinero natural de los bancos.

El gobierno de Felipe Calderón es culpable de lavado de dinero y de destruir las pruebas de un delito.

Original post by Eratóstenes Horamarcada

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Carta de Zhenli Ye Gon a las autoridades de Estados Unidos

July 17th, 2007 Posted in drogas, PRI No Comments »

El empresario mexicano de ascendencia china Zhenli Ye Gon, sospechoso de ser uno de los mayores narcotraficantes del país y considerado prófugo de nuestra justicia, dirigió, por consejo de sus abogados, una carta de 17 hojas a las autoridades de Estados Unidos, así como a sus propios amigos y a sus socios. La traducción al español del original en inglés se debe al trabajo del periódico El Universal, que la publicó en dos partes (ayer y hoy). Aquí presentamos las dos partes juntas.

La carta es muy larga y difícil de leer, pero incluye cuando menos una revelación importante: funcionarios del gobierno de Vicente Fox, y políticos que ocupan actualmente cargos en el gabinete de Felipe Calderón, habrían obligado, desde mediados de 2006, a Ye Gon a participar en una conjura que preveía levantamientos armados en contra del presidente de México si éste no hubiera tenido como origen el Partido Acción Nacional.

Ye Gon no menciona en ningún momento el nombre de Andrés Manuel López Obrador, pero es obvio que la conjura tendría como objetivo acabar con la presidencia de AMLO, contemplada en el panorama de violencia que habría unido los intereses de Ye Gon y el PAN.

De ser ciertas las declaraciones del empresario, arrastrarían implicaciones sumamente preocupantes y modificarían el contexto en que la opinión pública ha concebido sucesos tan graves como las recientes explosiones de Pemex y los estallidos en el TRIFE y el PRI a finales del año pasado.

Lo que sigue es el texto completo de la carta.

A quien corresponda:

Esta carta sirve para informar que nuestra firma legal representa al señor Zhenli Ye Gon (también conocido como Charley Ye) y a su corporación United Pharmaceuticals.

Recientemente, han surgido reportes negativos en periódicos e internet sobre nuestro cliente. Estos reportes, así como cualquier afirmación negativa contenida en los reportes no son verdad. Tenemos razones para creer que nuestro cliente es víctima de funcionarios mexicanos corruptos y estamos pidiendo que se realice una investigación internacional. No estamos enterados de que ningún cargo criminal haya sido jamás presentado contra nuestro cliente y, si en algún momento es acusado de algún delito, tenemos confianza de que será reivindicado en un tribunal estadounidense.

Por favor, siéntase con la libertad de comunicarse con nuestra firma legal para cualquier pregunta o preocupación.
Muy atentamente
Martin F. McMahon

Los millones en efectivo escondidos

La enorme cantidad de efectivo decomisada en mi casa no es lo que se llama dinero de las drogas. Estos son y fueron fondos secretos del partido político usados para la campaña presidencial mexicana, para comprar armas y financiar actividades terroristas. Soy una víctima inocente y fui chantajeado para tener estas participaciones en la corrupta política de México. También soy un testigo y debo exponer la verdad detrás de esta conspiración política maligna para que se me haga justicia a mí y a mi familia, al mundo y reclamar mi inocencia.

En mayo de 2006 un cliente que apenas habíamos conocido de otra ciudad estaba interesado en nuestra compañía y quería reunirse. Teníamos una cita a las 4:30 pm, pero la reprogramó dos horas después debido al tráfico. Llegó con otro hombre y otra mujer por la noche, alrededor de las 7:30 y luciendo bien vestido. Habló solo conmigo en mi sala de conferencias y dijo que era muy famoso en la industria farmacéutica. Todos sabían que estaba literalmente construyendo la fábrica farmacéutica de mayor escala en México y estaba muy complacido de poder reconocer a un empresario tan joven y prometedor. También dijo que esperaba que pudiera hacer mi mejor esfuerzo por México; ahora es el mejor momento para escoger inteligentemente al presidente mexicano correcto y espero que pueda aportar el entusiasmo que tuvo hace dos años para ayudar al partido gobernante PAN a ser designado nuevamente; durante ese tiempo fue no sólo senador honorario de nuestro partido sino también una fuerte causa apoyada por nuestro gobierno. Usted sabe que la economía y la política son como un par de zapatos que siempre deben combinar, y así por el estilo.

Al principio pensé que quería que apoyara a su partido político con dinero porque en los últimos dos años hice un esfuerzo para ayudar a financiar exitosamente la campaña del PRI al gobierno del estado de Veracruz. Por lo tanto, también obtuve las calificaciones de senador honorario del partido mexicano PRI y tengo dos credenciales conmigo, y todos, incluyendo mis clientes chinos y estadounidenses, sabían que era senador nacional mexicano honorario. Cuando le pregunté cuánto necesitaba para apoyarlo, me dijo: nuestro partido el PAN tiene mucho dinero; sólo pedimos que coopere con nosotros. Les pregunté cómo podía cooperar y me dijo que simplemente era como bailar: usted da un paso y yo otro. Entre más lo escuchaba más me confundía porque mi español no era lo suficientemente bueno para entender el significado. Cuando se dio cuenta de que parecía perplejo, miró significativamente, como dándole una orden, al asistente de afuera para que llevara dos maletas. Abrió una de las maletas y estaba llena con billetes de 100 dólares. Estaba conmocionado; no dije nada y lo miré con recelo. Como conoce nuestras caras y nuestro secreto, sólo tiene dos opciones ante usted: cooperar o lo decapitaremos porque no hay de otra. No sólo está poniendo su propia vida en riesgo, sino la de su esposa y sus dos hijos también porque sabemos lo que hacen y en donde están cada minuto, así que por favor tome su decisión cuidadosamente. En esas circunstancias, no tuve otra opción más que cooperar. Pregunté qué tenía que hacer y si era peligroso. Dijo que no habría ningún peligro en absoluto; sólo guarde el dinero para nosotros en su casa.

Les dije que de ninguna forma iba a guardar el dinero en mi casa porque mi esposa y mis hijos estaban en mi casa. Dijo que mi esposa y mis hijos no estaban en casa en ese momento y que no regresarían todavía porque estaban comiendo en el restaurante de mi familia. Sabían todo y no tuve más opción más que hacer lo que querían que hiciera.

Cuando salí de mi oficina, me dijo que siguiera el auto de su asistente Luis, el hombre que llegó con él. Luis y su chofer pusieron las dos maletas en el carro verde con placas diplomáticas y detrás nos escoltaba un vehículo policial.

Mientras manejaba, me percaté de que conocían muy bien el camino a mi casa, porque tomaron más atajos que los que normalmente tomaba al conducir a mi casa. Llegamos muy rápido y empezaron a descargar las maletas y se dirigieron directamente a mi casa, subiendo las escaleras al dormitorio principal. Luego abrieron las puertas de espejo y localizaron detrás lo que es una bodega oculta. Les pregunté cómo y por qué sabían esto tan claramente.

Dijeron que habían estado atentos a mí y a mi familia por mucho tiempo y más vale que coopere bien con nosotros porque el futuro de usted y su familia depende de ello.

Esta vez pusieron cinco millones de dólares en efectivo y les pregunté si necesitaban contarlo. Dijeron que no era necesario porque creemos que no lo va a perder. Después de esto, vinieron frecuentemente y siempre alrededor de las 9:00 pm con escoltas de vehículos policiales para descargar las maletas en la bodega de nuestra compañía y luego llevar el dinero a mi casa, mientras mi esposa llevaba a los niños al restaurante a cenar. En promedio, llevaban cinco maletas, cada una con entre dos y medio y tres millones de dólares, y la mayoría en billetes de 100 dólares.

Tras varios contactos con ellos, empecé a conocerlos gradualmente, en especial a Luis: un hombre alto con pelo negro corto, piel morena clara, grandes ojos redondos y una pequeña marca negra del lado izquierdo de la boca. Un día le pregunté a Luis de donde venía el dinero y para qué era. Me dijo esta no es la primera vez que te lo decimos: es para la elección presidencial de México. No harás esta clase de preguntas otra vez; sólo trabajo para mi jefe.

También le pregunté el nombre de su jefe. Me contestó que no tenía que saber su nombre y sólo debía contactarlo a él. Pero después supe por su conversación que el nombre de su jefe era Javier Alarcón. Tiene más de 40 años, pelo negro, cejas pobladas, vello grueso en cara y brazos, nariz muy larga y usa lentes transparentes de marca Cartier. Su apariencia recuerda mucho a los nativos de Medio Oriente.

Nunca esperé que pusieran más cantidades de efectivo en junio y especialmente en julio. Colocaron montos masivos de efectivo en mi casa. Mi bodega estaba llena con sus maletas y por esta razón tuve que comprar varios gabinetes de metal para colocar su dinero y devolverles esas sucias maletas de viaje. Según lo que dijo Luis, había 150 millones de dólares estadounidenses en mi casa en ese momento y querían poner más dinero y otras cosas en mi casa en tanto hubiera espacio disponible. Esto me molestó mucho por la razón de que mis hijos y mi sirvienta siempre andaban caminando por la casa. Les dejé en claro que después de que se eligiera al presidente de México, tenían que sacar el dinero.

Después de eso el partido de oposición externó la opinión de que la elección presidencial en curso era injusta y estaba corrompiendo las leyes, y solicitó que los votos se examinaran otra vez. Luis me pidió entonces guardarles el dinero otro tiempo mientras todo México aceptaba a su nuevo presidente. En agosto me inquieté profundamente porque los vi descargando más maletas y un camión que llevaba cuatro largas cajas militares de metal. Primero pensé que las cajas metálicas también contenían dinero. Le dije a Luis que estas largas cajas metálicas ocuparían demasiado espacio y que por favor las desarmara. Luis dijo que no era dinero y luego usó una señal con la mano para ilustrar que era un misil para dispararle a aviones y que también colocarían estas armas en mi casa. Tras escuchar esto, sentí miedo y les rogué perdonarme y que no pusieran estas armas en mi casa porque era muy peligroso. También le mencioné a Luis que su jefe había dicho una vez que sólo ayudaría a guardar el dinero, no alguna otra cosa peligrosa.

Luis llamó por teléfono a su jefe y no colocaron las armas en mi casa después de todo. Desde ese día, me quedé escondido en mi casa por mucho tiempo. En repetidas ocasiones le pedí a Luis que se llevarán el dinero tan pronto como fuera posible, que mi familia ya no podía aguantar esa devastación, pero se negaron y me amenazaron diciendo que si sacaba el dinero matarían a mi familia. No podía hacer nada más que esperar su arbitraria manipulación con impotencia y obediencia.

A mediados de septiembre aproveché que tenía que pagar los salarios del personal de mi compañía y trabajadores del sitio de construcción para sacar algo de dinero. No lejos de mi casa estaban dos vehículos policiales e inmediatamente bloquearon mi auto y me dijeron que las placas eran falsas y que debía seguirlos a la estación de policía. Pero no me llevaron a la estación; en lugar de eso me llevaron a un estacionamiento lejano, me robaron todo el dinero y el teléfono celular, me apuntaron con una pistola y me obligaron a salir de México de inmediato.

Dijeron que si en un plazo de 10 días me seguían viendo en la ciudad de México me matarían. No tuve opción más que salir de México y refugiarme en Estados Unidos aunque aún tenía muchas cosas que hacer en México.

A principios de octubre, regresé sigilosamente a México porque la construcción me exigía estar ahí porque había muchas cosas que tenía que hacer personalmente. La selección y la compra de maquinaria y equipo, los numerosos modelos, el personal involucrado, las finanzas, la enorme cuenta corriente, el registro de fármacos, la petición de autorización, la lista detallada de los fármacos para la secretaría de Salud de México y los farmacéuticos; todo esto necesitaba de mi atención.

Puse toda mi energía en la construcción de la fábrica farmacéutica y, con todo esto en marcha, también seguí pidiendo constantemente a Luis que se llevaran su dinero tan pronto como fuera posible, pero no me hicieron caso.

A mediados de octubre, en forma secreta coloqué un millón y medio de dólares en efectivo en mi auto, sin poder ir más allá de tres calles. Esta vez fui interceptado por la policía federal de investigaciones de México. Dos policías se sentaron en el asiento trasero de mi auto y apuntaron sus pistolas a mí y a mi chofer para seguir manejando, mientras su vehículo policial nos seguía. En unos 10 minutos nos detuvimos en un área retirada con muchos árboles.

Toman mi identificación y mi teléfono celular y encuentran el efectivo en el paquete. Luego me apuntan otra vez un arma y me dicen que cómo podrían resolver este problema. Según mi experiencia de muchos años con la policía de México, la mayoría de ellos son corruptos y se muestran codiciosos al ver dinero; esta vez vieron una cantidad muy grande. Le dije al policía joven que podían tomar el dinero y simplemente dejarme ir. Habló por el intercomunicador y dijo jefe tenemos el asunto así que por favor dénnos instrucciones. No podía escuchar lo que le estaban diciendo al policía y sólo me di cuenta de que el policía joven seguía las instrucciones telefónicas rigurosamente.

Finalmente se robaron todo el dinero y me advirtieron que cuando recibiera una carta con tres estrellas negras debía responderles en un día. Si recibía una carta con tres estrellas rojas, entonces debía responderles inmediatamente. También me dijeron: esta vez debes salir de México e irte a cualquier parte excepto Estados Unidos y también hacer más lenta la construcción de la fábrica. Muchas personas te están viendo y sabes que conocemos todos tus movimientos; necesitas nuestras protección así que deja que cooperemos bien. Luego dijeron que me podía ir.

Después de regresar a mi compañía, le dije a Luis inmediatamente lo que había pasado esa mañana. Dijo que nadie me había autorizado a sacar el dinero y que si simplemente lo guardaras en tu casa nada de esto habría sucedido. Luego le pregunté cómo sabía la policía que salía en ese momento y si él me estaba vigilando todo el día. Le dije que me estaba volviendo loco y que por favor retirara todo el dinero de mi casa.

Luego se disculpó porque estaba ocupado y dejó de hablarme. Una semana después, recibí una carta con tres estrellas negras en mi compañía y después entré en contacto; querían que partiera a Guatemala de inmediato. Pensé dentro de mí: por qué me pedirían ir a un país que no conocía. Sus motivos me eran desconocidos y no podía ir allá. Finalmente elegí Estados Unidos porque al menos este país tiene un sistema legal y una sociedad que da a la gente la oportunidad de hablar. Todos los años en el cuarto trimestre de la temporada, es la época más ocupada para nuestra compañía y el sitio de la construcción. Nuestro edificio de preparación de hormonas y el taller de síntesis farmacéutica estaban cerca de quedar terminados, y la planta, el hotel y la cafetería estaban rápidamente casi terminados.

Realmente no quería salir de México sabiendo que había tantas cosas que necesitaban mi atención. Esa noche le dije a Luis lo que había ocurrido en el día y le pedí que me ayudará a través de Javier para tratar de impedir el acoso policial.

El día siguiente a las 2:00 pm, Luis aceptó verme en el café La Habana y lo esperé mucho tiempo. Dijo que en ese momento el nuevo gobierno estaba muy ocupado formando un gabinete y que su jefe no podía venir, pero que ya había conocido al jefe de la policía y que todo debía estar bien. También dijo esta vez transferimos algo de dinero a tu cuenta en el extranjero. Si vas a Estados Unidos, es mejor que te quedes en Las Vegas, pero debes esperar nuestro aviso antes de regresar a México. Tuve miedo de que Luis usara el nombre de mi compañía para transferir el dinero sucio, así que antes de irme le pedí a la empleada de mi compañía estadounidense, la señora Zhou, que investigara si habría algún problema si llegaba a Estados Unidos. Su respuesta fue explícita de que no habría problema, así que el último día de octubre salí de México para asistir a la Exposición de Empaques de Chicago.

A mediados de noviembre, intencionalmente perdí todo el dinero de Luis en el Casino y lo confronté diciendo que debía regresar a México. Me dijo: el dinero que te enviamos era para que disfrutaras tu estancia en el casino y no para perderlo, así que trata de recuperar el dinero.

Le respondí que no tenía dinero así que cómo podía recuperarlo. Dijo que le preguntaría a su jefe y que intentaría transferirme dinero otra vez pero tenía que quedarme en Las Vegas y matar el tiempo lentamente hasta que se eligiera al presidente de México; entonces puedes regresar.

Fui secuestrado por la policía dos veces, amarrado por gángsters locales una vez y amenazado con una pistola en la cara innumerables veces; todas estas experiencias dolorosas que sufrí serán por siempre inolvidables. Quería y decidí que toda mi familia y yo emigráramos a Estados Unidos para empezar una nueva vida.

A través de una inmobiliaria en California, pudimos encontrar un terreno de uso industrial y nos estábamos preparando para invertir en una fábrica farmacéutica totalmente nueva y modernizada. El terreno estaba localizado en Valencia City y nuestro primer proyecto era establecer tres líneas para producir bolsas de infusión y tres líneas para procesar jeringas desechables por tipo de asiento.

No lo recuerdo claramente, pero un día en noviembre mi esposa me informó por teléfono que había recibido un paquete y dentro había una carta con tres estrellas negras, conteniendo la batería de un teléfono celular y una tarjeta SIM. Le dije que usara la batería en otro teléfono celular primero para tratar de identificar el modelo y ver que aparecía. Dijo que había mensajes pero desconocía la clave, así que no podía escucharlos.

Dijo que parecía que tenía alguna información de domicilios similar a mi teléfono anterior. Pensé que quizá la policía había regresado el teléfono que me quitó antes. Unos minutos después, mi esposa me llamó otra vez y me dijo que encontró el número del teléfono en la parte de atrás de la carta. Así que les hablé con el teléfono y quien me respondió fue el policía joven.

Me dijo que habían revisado mi cargamento y que el resultado del examen era seudoefedrina. ¿Necesita que le resolvamos el problema? Les dije que era imposible y que no importaba nada de eso. Aduanas había seguramente cometido un error. También me dijo que su personal estaba esperando su regalo de Navidad. Le dije que no podía transferir fondos a México. ¿No se suponía que iba a salir de México? Dijo que esa demanda no era suya; es el jefe el que quería que te fueras. Dijeron que todos los bienes que importe tu compañía tienen que ser reportados y tu importaste productos químicos que han sido identificados como narcóticos; necesitan indagar hacia dónde van las drogas. Eres el empresario chino más poderoso de México, eres demasiado atractivo.

Le dije gracias por tu amabilidad de contarme la situación; los recursos de nuestra compañía realmente tienen algunas dificultades por el momento, pero no te dejaré sin nada. Le dije que dos días después tendría su regalo de Navidad de mi compañía y le pregunté su nombre.

Vaciló un rato y me dijo que simplemente le llamara Sánchez. Supe que no era su verdadero nombre pero no insistí en preguntarle otra vez. Unos días después, no supe quien le pasó la información a mi esposa, ella me habló y me regañó diciendo que me había engañado el policía negro y si saben que tienes dinero siempre encontrarán pretextos para pedir más dinero frecuentemente. También me dijo que si se comunicaban a nuestra casa otra vez no me diría su número de teléfono.

A principios de diciembre, mi familia había recibido otra vez una carta con tres estrellas negras, pero mi esposa no hizo nada al respecto y no me pasó el número telefónico.

Tres días después, mi familia recibió otra carta con tres estrellas rojas. Le dije a mi esposa que debía comunicarse conmigo de inmediato o de otra forma nuestra familia estaría en peligro. Pero de todos modos no me dio el número telefónico y en su lugar le pidió a su chofer Alejandro que los viera y acordaron reunirse con él por la noche en un sitio asignado.

Le pidieron a Alejandro que colocara una pluma en su oreja como señal a fin de confirmar que era él por motivos de seguridad. También le sugerí a mi esposa que lo siguiera en otro auto por si algo pasaba. De acuerdo con la respuesta que recibí, Alejandro y el grupo de policías parecían conocerse todos. Me pasaron la información de que el cargamento era seudoefedrina y que tenía que gastar mucho dinero o habría un desastre.

Les dije otra vez que los bienes importados no eran seudoefedrina, sólo químicos intermedios y que habían cometido un error. Varios días después, la televisión mexicana reportó que nuestra compañía había estado introduciendo seudoefedrina de contrabando. La mañana siguiente le llamé a Luis y le conté que la TV tenía reportes imprecisos sobre nuestra compañía y luego Luis me preguntó si introducía o no narcóticos. Le dije que nunca había visto o tocado narcóticos en mi vida.

La anterior oficina de aduanas también dijo que nuestra compañía importaba seudoefedrina y narcóticos. Le dije a los químicos de mi compañía que explicaran cómo estos químicos se podían aplicar a estas cosas y a través de la TV reportaran que algunas personas querían incriminarme.

Le pregunté a Luis si le podía pedir a su jefe que me ayudara para aclarar las cosas y que se llevara su dinero tan pronto como fuera posible. Si la policía entrara a mi casa estaría en graves problemas y simplemente no podría devolverle su dinero. Luis estuvo de acuerdo y me dijo que no fuera impaciente y que querían ayudar.

Entretanto, llamé al fabricante chino Chifeng Arker Pharmaceutical y aclaré con ellos en repetidas ocasiones si había algún error o equivocación con los productos elaborados. Me dijeron que era imposible que cometieran algún error y que aduanas tenía una declaración detallada que establece el producto a exportar en el certificado de embarque. No permitirían que esa sustancia estrictamente controlada fuese exportada; si exportaban ese producto sin licencia, habría responsabilidad legal.

Es extraño que desde que estos hechos ocurrieron, ni la estación de TV mexicana, ni reporteros, policías o funcionarios del gobierno han venido a investigar o a hacer entrevistas a nuestra compañía y fábrica.

Pero afuera de mi casa el número de personal de vigilancia se había incrementado, mientras nuestra situación de trabajo estaba sin cambios, como si nada hubiera pasado nunca.

La Navidad estaba por llegar. Un día recibí una llamada telefónica de Luis y me instruyó esperar en el McDonald’s frente al hotel a las 12:00 pm y colocar mi teléfono celular sobre la mesa. Varios minutos después, un hombre joven se acercó a mi asiento , intercambió su teléfono celular por el mío y me dijo que alguien me buscaría, que por favor esperara.

Unos minutos después, Luis me llamó y me dijo que mi cuarto de hotel estaba lleno de micrófonos por lo que debíamos hablar afuera. También me dijo que mi asunto ya se había arreglado y los policías que te hicieron eso fueron sustituidos y la estación de TV no volvería a mencionar el asunto.

También me dijo que no tenía nada de qué preocuparme y que celebrara el Año Nuevo. Le pregunté otra vez cuándo se llevarían el dinero de mi casa. Me dijo que ya me había indicado que cuando nuestro nuevo presidente asumiera el cargo retirarían el dinero, y te sentirás aliviado de que la policía no buscará líos otra vez; por cierto, debo decirte que voy a tomarme unas vacaciones; si hay algo más por favor comunícate conmigo en enero.

En la víspera de Navidad, mi esposa le pidió a su chofer Alejandro ir a casa y recoger algo y esperó mucho tiempo a que regresara al restaurante. Dijo que tan pronto como llegó a casa, alguien robó su teléfono Nextel y corrió con él sin hacer nada más. Pensé que esto era inconcebible porque Luis acababa de intercambiar el Nextel conmigo. Ahora se llevaban el teléfono Nextel del chofer de mi esposa. ¿Qué quieren hacer?

Finalmente, el Año Nuevo estaba por venir y en enero el nuevo presidente de México asumió oficialmente el cargo iniciando un viaje de seis años. Espero fervientemente que el nuevo gobierno mexicano pudiera cumplir su compromiso de campaña: México emprenderá un nuevo desarrollo nacional integral y se transformará en un país próspero.

Después de todo, he estado viviendo en México durante 16 años; mi familia, amigos y empresa están ahí. La mayoría de mi riqueza también fue acumulada ahí, incluso mis dos hijos nacidos estadounidenses estudiaban ahí y yo era senador honorario.

Así que consideraba a México mi segundo país natal y debía desarrollarme ahí, en México. Este pedazo de tierra crearía una nueva era en la industria farmacéutica; debía establecer la empresa farmacéutica latinoamericana con una imagen totalmente nueva.

Para finales de enero, me comuniqué con Luis y él hasta me mandó saludos sabiendo que mi cumpleaños sería pronto. También me preguntó en que día era el Año Nuevo Chino y se sorprendió al saber que la empresa china incluso tenía un día de fiesta. Le dije que empieza desde el 18 de febrero hasta finales del mes y que generalmente tienen unas vacaciones. Hasta le pregunté si le interesaría participar en la reunión anual en el Barrio Chino, donde el baile del león y el dragón se ejecutaría con fuegos artificiales. Dijo que sólo estaba preguntando informalmente por curiosidad. Pero de todos modos le pedí que retirara el dinero pues el nuevo presidente estaba ya en su puesto. Me dijo que me revelaría un secreto y éste era que la moneda mexicana se devaluaría en dos o tres meses y que debía apresurarme a cambiar más dólares; así que su dinero tendría que esperar hasta que ocurriera la devaluación del peso mexicano para luego ganar más.

A principios de febrero, mis suegros llegaron a Estados Unidos para comprar artículos de Año Nuevo y han pasado ya varios meses desde que los vi. Estaba muy preocupado por ellos, así que fui a la casa de la hermana de mi esposa que se ubica en la frontera de Estados Unidos. Tampoco podía encontrar mi licencia de conducir mexicana así que aproveché la ocasión para solicitar una nueva. Entretanto, hice una reservación para volver a la ciudad de México desde la frontera, y en el aeropuerto está un caballero misterioso que me dice que no regrese porque estaba en peligro. El tercer día regresé a Estados Unidos y el funcionario de migración estadounidense me detiene y hacen una investigación durante seis horas. Me tomaron una fotografía, midieron mi estatura, tomaron mis huellas y me interrogaron. Después me dejaron declarando que tenía un nombre idéntico pero distinta fecha de nacimiento. No había hecho nada malo, pero escuché lo que me dijeron y rápidamente me fui de la frontera.

Esa noche, le conté a Luis lo que me había pasado en la mañana; me dijo, si los americanos no confían en ti, para qué te quedas ahí; regresa. Dije eso después de que la estación de TV declaró que nuestra compañía metía de contrabando seudoefedrina y narcóticos, y ningún agente de aduanas nos ha ayudado a declarar los cargamentos. No puedo regresar. Todavía tenía tres contenedores con valor de más de un millón de dólares de los que no podía hacer la declaración de aduanas. Si la fecha límite pasaba, esos contenedores serían confiscados por la aduana de México. Le pedí a Luis que por favor nos diera un documento oficial para probar que mi compañía importaba productos que no eran drogas y que nunca habíamos introducido drogas de contrabando. Dijo que se esforzaría por ayudarme pero que le diera más tiempo para hablar con su jefe. Sin esos documentos oficiales tuve que quedarme en Estados Unidos por más de un mes y durante este tiempo de intranquilidad muchas personas me instaron a regresar a México.

Luis me dio excusas de que estaba en viajes de negocios y por eso no se comunicó conmigo en mucho tiempo. Mi esposa también me había pedido regresar a casa, pero le dije que teníamos que aclarar el asunto porque de otra forma sería arrestado al llegar y cómo podría explicarlo. Tuve problemas para justificarme.

Cuando estaba en Estados Unidos, no me importaban mucho las noticias sobre los acontecimientos actuales en México, si es que algo pasaba de los hechos importantes del lado mexicano. Tras formar el gabinete los dos asuntos más importantes del nuevo gobierno eran tratar de controlar la inmigración ilegal y las drogas. Con apenas tres meses de establecido, el nuevo gobierno había estado combatiendo importantes casos de narcotráfico, decomisando grandes cantidades de armas y municiones, y decidido a librar una lucha de aniquilación con los narcotraficantes.

Parece impensable; en los últimos seis años el gobierno no había atrapado ni unos pocos zares de la droga, y el nuevo gobierno apenas asume el cargo y logra tremendos avances. Todos estos narcotraficantes se emborracharon en Navidad esperando ansiosamente que los agarraran, o hicieron algunos programas preliminares buenos, entregando deliberadamente a varios narcotraficantes a Estados Unidos, para estar muy orgullosos intencionalmente.

El 8 de marzo, la Agencia Federal de Investigaciones de México nos dio un reporte de una investigación sobre la importación por parte de mi compañía de un químico intermedio, pidiéndonos responderla en siete días. Le dije al representante legal de mi compañía, el señor Erick, que le avisara a los químicos y expertos legales para que prepararan la defensa. Simultáneamente se lo informé al fabricante Chifeng Arker Pharmaceutical para que emitiera los documentos relevantes. Dijeron que poco después de que terminara el Festival de Primavera, el Ministerio de Seguridad Pública de China, de acuerdo con una demanda del gobierno mexicano, requiriendo que el intermedio químico que les embarcamos se considerara seudoefedrina, nos sentimos en dificultades, pero las declaraciones de exportación indicaban que el intermedio químico (Hydroxy Benzyl-N-Metylacetetamtne) no tiene nada que ver con la seudoefedrina, le comentamos que los productos no son seudoefedrina en absoluto. Creí que la situación era seria y hablé con Erick por teléfono de inmediato.

También estaba siendo vigilado y esa noche alguien se llevó su teléfono Nextel. Desde que dejé México, mi familia y la compañía han cambiado de números de teléfono varias veces, y cada vez alguien se lleva el nuevo número. Dos días después, Luis me llama y me exige que regrese a México para discutir un asunto importante. También me dijo, el 15 de marzo es cumpleaños de tu hijo mayor y debes venir a celebrarlo porque si no regresas tu hijo va a llamar padre al chofer de tu esposa, Alejandro. tras escuchar esto, me sentí muy mal y acepté rápidamente que ciertamente regresaría para celebrar el cumpleaños de mi hijo.

Cada año en marzo, la industria farmacéutica mexicana realiza una exhibición de maquinaria farmacéutica profesional y materias primas. Mi fábrica importó una prensa de tabletas de alta velocidad de Fette and Tube para llenar una línea de procesamiento de Marchesini. Este es el equipo técnico más avanzado y de vanguardia de la industria farmacéutica, y muchos distribuidores locales se sentirían honrados de anunciar esta clase de equipos para que las exhibiciones alardearan. Pero en nuestra declaración de importación, la aduana mexicana declaró que en la máquina descubrieron varios kilogramos de drogas y que estas máquinas se usaban para producir narcóticos y debían ser confiscadas. Pensé dentro de mí, cómo se podría traer droga de contrabando en una maquinaria europea. ¿Quién está tratando de arruinarme y perjudicarme deliberadamente? ¿Había alguien en especial incriminándonos? Luego de varios esfuerzos por investigar, liberaron algunas máquinas de prensa de tabletas para la exhibición; otras siguen en la bodega de aduanas de México.

El 15 de marzo es cumpleaños de mi hijo mayor. Amo a mi hijo profundamente y debí haber regresado para celebrar su cumpleaños, pero el abogado de migración de mi familia me pidió firmar unos documentos y esperar otro día antes de regresar a México. La mañana del 15 de marzo la policía de la Agencia Federal de Investigaciones de México se dividió en tres grupos y se trasladó a mi compañía y a mi casa y al sitio de la construcción exigiéndome que saliera. Me comuniqué con el representante legal de mi compañía porque el departamento de policía de México nos dio siete días para responder, pero ¿por qué iniciaron repentinamente los ataques armados? Uno de los policías respondió que habían escuchado que estaba de regreso en México así que tenían que tomar acciones. Llamé a Luis inmediatamente para pedirle ayuda, pero su teléfono se había apagado para siempre.

Esa noche, la estación de TV mexicana transmitió una gran noticia: se había dado uno de los principales golpes contra el narcotráfico, con antecedentes chinos. Nueve personas fueron arrestadas y se decomisaron más de 200 millones de dólares en efectivo y algunas armas y cartuchos en mi casa, así como una máquina y equipo para el procesamiento de drogas. Tras escuchar esto, sentí que la cabeza me iba a explotar. Me sentí impotente y perdido y sin saber qué hacer o decir. Sólo seguía pensando dentro de mí: ¿quién es esta persona extremadamente despiadada que manda a mi familia a la cárcel y quiere destruir mi vida? La noticia es a gran escala y me retratan como un venenoso capo de las drogas y destacan la atención personal del presidente de México en el asunto. Quieren indagar; dicen que controlaba cuatro bandas de narcotraficantes. En el gigante mercado de las drogas de México y Estados Unidos, en apenas una noche, me convertí en el hombre del momento, conocido a nivel mundial, inesperadamente.

Pero mi condición de “capo de las drogas” es la más inusual y singular del mundo, no sólo porque nunca he ayudado sino tampoco he tenido ni un miligramo de droga. La planta está ubicada en una carretera y cercana al aeropuerto. Nuestros vecinos son un hotel Marriott y una fábrica de pasteles mexicana. Todas las cercas son transparentes, todo está expuesto a la luz del día. Cualquiera que pase por ahí puede ver nuestra planta claramente. Además, mi fábrica aún no está terminada, está en proceso de construcción. ¿Hay algún fabricante de drogas en el mundo así? ¿Son las condiciones para elaborar narcóticos?

Nueve personas arrestadas, siete en mi casa; mi esposa y sus dos choferes así como el jardinero de mi casa; uno es el representante legal de mi compañía y otro es mi cuñado; también fueron arrestados. Acababan de llegar para llevar a mi hijo a jugar afuera. Los otros dos estaban en el sitio de la construcción; uno es el arquitecto de mi planta y el otro es mi primo más chico e ingeniero civil de la planta. Como sea, ese día la policía mexicana no tomó en consideración lo bueno y lo malo y arrestó a cualquiera que pareciera chino. El fin era reportarle logros a sus jefes, pero sus jefes pueden transmitirlos a los medios noticiosos, para que la llamada autentificación de testigos quede completa, y mediante la técnica de exagerar para agitar el sentimiento nacionalista de México, para irse en contra de los chinos por tener el mismo antecedente que el capo de las drogas extranjero.

La enorme cantidad de efectivo en mi casa es de fuente desconocida, fondos secretos subterráneos de Javier y Luis, con el propósito como ellos lo dijeron de usarlo en la elección presidencial mexicana, usando el dinero y las armas a su disposición. Ya tenían toda clase de preparativos.

Una vez que la campaña de su partido político fuera derrotada, podrían usar el dinero en sus manos para acosar el mercado de dinero de México, destruir el orden económico de México, usar sus armas para perseguir actividades terroristas, crear inestabilidad social y agitación, forzar al nuevo gobierno con base en una administración incompetente para lograr su meta de un cambio de régimen. Si su campaña ganaba, podrían usar mi casa como el sitio de lavado de dinero a través de su gobierno a nombre de un decomiso antidrogas, limpiar su dinero subterráneo, protegiendo sus intereses.

También simultáneamente tomar por la fuerza y con engaños la enorme propiedad mía y de los inversionistas, salvaguardando la empresa nacional y el sistema de abastecimiento de medicinas sin interferencia exterior. La razón principal por la que me eligieron fue que mi compañía ha manejado seudoefedrina legalmente, y es uno de los proveedores más grandes en México. La seudoefedrina es la sustancia primaria para la elaboración de metanfetaminas. Usar a mi compañía como vínculo con los narcóticos era lo más apropiado. Incluso si un sistema legal justo y razonable aclarara mis agravios, pueden compensar la enorme pérdida obligándome a realizar arreglos ilegales para ellos, logrando su maligno objetivo secreto. Para ser breve, me he convertido en el chivo expiatorio externo a la mano. Por lo tanto, su tentativa tan peligrosa, sus medios tan despreciables, pueden ser vistos como el modelo a seguir por este corrupto gobierno mexicano. Es la obra maestra de la corrupción política de México.

Según los reportes más recientes, el grupo de Javier y Luis sigue en control de las noticias en México. A través de la publicación en los medios informan incesantemente sobre el arresto de miembros de mi familia y el domicilio donde vive mi hijo. Al hacer esto su meta es amenazarme para que no pueda abrir la boca en Estados Unidos para revelar la verdad fácilmente.

De otro modo todos los miembros de mi familia serán asesinados. Simultáneamente usan el nombre que erradica los narcóticos juntos y por la cooperación internacional congelan todas mis propiedades y piden al gobierno chino que amenace a mis padres y hermano, no permiten que mi abogado obtenga los documentos de embarque; no han determinado ni aclarado los hechos reales en la corte mexicana, detienen al oponente con muestra de fuerza, socavan mis activos en nombre de una infracción conjunta y lavado de dinero, ponen a mi hermano, mi padre y otros miembros de la familia en la cárcel, confiscan la propiedad legal de toda mi familia, meten lo sentimental en el procedimiento legal, atacan a grandes cantidades de gente inocente.

Dicen que soy un capo de las drogas porque la policía mexicana encontró 19 toneladas de seudoefedrina en un puerto de México, pero de hecho estas son palabras absolutamente sin sustento, sin sentido y radicales. Estas malignas intenciones abrigan motivaciones ulteriores. Una persona no sabía donde buscar un químico especializado para colocar algunos aditivos y sustancias suplementarias, después de hacer varias reacciones químicas y luego obtener la conclusión de que mi químico intermedio es acetato de seudoefedrina. Por lo tanto estos bienes dan positivo en la prueba de presencia de acetato de seudoefedrina, en esta clase de absurdo mundo de inferencias que uno sólo puede encontrar en México. Algunas personas con conocimientos generales de química deben entender ligeramente que sustancia química es un concepto cualitativo: estructuras moleculares diferentes producen diferentes materiales.

Todos los elementos tienen su propia fórmula molecular. No puede ser un concepto ambiguo. Nuestra compañía importa un químico intermedio para producir clorhidrato de fenilefrina, hidroclorato de dopamina, hidroclorato de dobutamina, hidroclorato de salbutamol y otros ocho productos. La estructura molecular ha determinado su disposición natural, que no está relacionada con ningún producto de seudoefedrina. También, la planta de Chifeng Arker Pharmaceutical y el gobierno chino no permiten exportar esta sustancia controlada a México; si embarcaran esta sustancia controlada sin permiso legal les costaría una demanda.

Yo importo este químico intermedio porque hace dos años observé que grupos farmacéuticos estadounidenses transnacionales usaban en sus medicinas contra el resfriado el hidroclorato de fenilefrina en lugar de seudoefedrina, como Tylenol, Sudafed y otros. Quise aprovechar que en México no se había cambiado la fórmula y actué rápidamente para obtener primero el producto. Creo que el hidroclorato de fenilefrina es el mismo volumen que la seudoefedrina, así que decidí importar el material y quería tener el monopolio de este producto en México. No me interesan más los productos de seudoefedrina. Si el gobierno mexicano no teme a sus males, puede tratar este asunto con equidad y también está reteniendo 19 toneladas de químicos intermedios; si invita a una organización notarial internacional o de Estados Unidos a ir allá y tomar una muestra y hacer un examen, el resultado puede demostrar ciertamente quién es quién. El resultado puede aclarar mi inocencia en el mundo.

Me acusaron de ser un capo de las drogas porque encontraron una máquina en mi casa para elaborar narcóticos, luego le pidieron a la policía mexicana investigar qué clase de máquina puede producir droga en casa, cuántos narcóticos se están produciendo y cuántas drogas hay en mi casa. Además, también dijeron que encontraron una nota escrita a mano en mi casa, siendo el caso que es más fácil de hacer. Por qué llevársela si es importante saber si hay alguna huella en la nota. De ser así, a través del método técnico moderno se puede verificar hace cuánto se escribió la nota y quién la escribió realmente. En cambio, tratan de calumniarme y a toda mi familia. Salí de México hace más de seis meses. Nunca toqué ninguna nota. Esto es una total incriminación.

El gobierno mexicano crea y no sólo aplica la ley y la disciplina, sino que es el inversionista total de los 170 millones de dólares para la creación de la fábrica farmacéutica más avanzada e importante de Latinoamérica; crea la libertad económica y la eficiencia social. No son capaces de medir con dinero la herida espiritual y en riqueza que me dejaron y de la que nunca podré recuperarme. Después de que se confiscó la propiedad, no pude enfrentar a mis inversionistas, no supe cómo compensar la fuerte pérdida. Vieron el caparazón de la fábrica y después invirtieron; algunos invirtieron en el edificio, otros en las máquinas y algunos en el proyecto. Juntos reunieron más de 50 millones de dólares en un año, según lo establecido en nuestro acuerdo. Luego de tres años, una vez que estuviera en marcha la producción, la rentabilidad de la inversión sería de 15% al año. Tengo confianza en obtener victorias para pagarles porque sé cómo mostrar mi talento en la medicina mexicana. Se dieron cuenta de lo que es esta profesión, el secreto del negocio y el modo de operación. También están fijos en el excelente prospecto de mi empresa para invertir y tienen la intención de ir en esa dirección para desarrollarse.

El sistema financiero mexicano es muy extraño y la mayor parte del populacho utiliza efectivo, incluso en los grandes supermercados como Wal-Mart, Costco y otros. Al pagar con tarjeta de crédito, te cobran 2% más; si pagas en efectivo te hacen un descuento de 2%. En este país se impulsa a la gente a pagar en efectivo, tienen el hábito de pagar en efectivo. Además de que sólo tres importantes bancos extranjeros controlan la industria financiera de México, tienen muchos tipos de cambio. No sólo otorga una tasa de cambio extranjera con concesiones sino que ofrece un servicio personalizado de alta calidad, por lo que atrae a muchos clientes.

Siempre que se busque hacer una transacción con mucho dinero, como la compañía de luz de México, la compañía de petróleo nacional, la compañía de gas, el supermercado a gran escala, en especial; el mercado agrícola, el mercado de las ventas al por mayor de las materias primas, las carreteras de cuota y las gasolineras, sólo reúnen el dinero en efectivo para no recibir tarjeta de crédito u otro tipo de pago, así que hay un enorme flujo de dinero en lo civil, para protegerse de devaluaciones de la moneda mexicana, mucha gente cambia sus pesos a dólares o euros. México también prohíbe a los particulares abrir cuentas en dólares o en alguna moneda extranjera a menos que vivas en la frontera, por lo tanto, están reuniendo dólares en efectivo.

Mi inversionista mayoritario es un inversionista en efectivo. Yo personalmente experimenté la crisis financiera mexicana, que fue entre 1993 y 1994, en la que un dólar valía 3 pesos y después 8.30 pesos; la moneda mexicana se devaluó a una tercera parte pero ahora el dólar vale 12 pesos. ¿No deberíamos acumular dólares y no pesos mexicanos? Además de los más de 20 millones de dólares en efectivo de mis inversionistas, el resto son producto del esfuerzo y el ahorro de 17 años de mi esposa y mío, para completar para la fábrica farmacéutica. Sí, reuní todo el dinero de la familia, me esforcé por empezar a producir en poco tiempo, permití a los inversionistas obtener su pago en mi empresa lista para desarrollarse, y ahora me llevan a la destrucción total, al desastre fatal ¿qué es lo que pasa?

Luego de que esto ocurriera, contacté inmediatamente a Zhou y otros amigos para decirles que era inocente y que me habían incriminado; les pedí que contactaran al gobierno estadounidense para que me ayudara rápidamente a exponer la verdad. Al mismo tiempo, busqué la ayuda de abogados de diversas regiones de Estados Unidos; la respuesta fue que si revelaba la verdad al gobierno estadounidense y a las agencias noticiosas, el gobierno estadounidense no me ayudaría; en vez de eso, me extraditaría inmediatamente a México. Al mismo tiempo, el grupo de Javier y Luis sacaría ventaja de la ocasión y matarían a toda mi familia. Como no tengo nada qué ver con narcóticos, no temía que se me investigara, ¿por qué no esperaba un tiempo? Luego de que el gobierno de México aclarara el caso, me pondría en contacto con el gobierno estadounidense. Por lo tanto, hice caso del consejo de un abogado y me escondí, para observar cómo se desarrollaba la situación.

Transcurrieron más de dos meses; dudé, pensé que debía asumir toda la responsabilidad por mí mismo y no involucrar a inocentes, pero ellos empezaron a decir que soy el líder de una banda de narcóticos de clase mundial, debían buscar a la organización completa. A todos los que me conocen, sin importar en qué país, los interrogarían exhaustivamente, a quien sea que tuviera una relación de negocios con mi compañía se sancionaría, todos mis parientes serían encarcelados, todas mi amigas y socios se les han encontrado relaciones sexuales impropias, dejando a todos temerosos de contactarme. Me convertí en el diablo que todos evitan.

Su propósito era culparme del crimen más atroz y que todos odian, de ser el malvado líder mundial de una banda y desatar emociones nacionalistas en la opinión pública de México. Las bandas juntas cada una con cierta influencia, causan agitación en el gobierno.. y el mundo no entiende la situación y que quieren destruirme y destruir a toda mi familia, que nunca nos permitan ser rehabilitados. En este sentido siento mucha frustración y me siento agraviado, incluso quiero, equivocadamente, suicidarme; pero no puedo morir, cualquiera de mis amigos o familiares preocupados se avergonzarían y no tendría oportunidad de obtener justicia. Javier y Luis están esperando que su objetivo se cumpla. A mí me gustaría tomar la iniciativa con el gobierno estadounidense y explicar la situación, pero me están extraditando a México de manera accidental para que se beneficien ambos países. Por eso no puedo hablar claramente, pues la muerte resolvería todo.

Ahora, para poder aliviar mi depresión y exonerarme y rectificar los reportes imprecisos de los medios; para permitir a la gente de todo el mundo ver el lado oscuro del gobierno mexicano, defenderé la seguridad de mi familia y la mía con valor, enfrentando la realidad, exponiendo la política de México, la siniestra conspiración. Espero fervientemente que el gobierno estadounidense investigue los hechos. Haré todo lo que sé, haré mi mejor esfuerzo y de todo corazón apoyaré su trabajo, para que encuentren a los verdaderos culpables y sean sujetos a una severa sanción legal.

Agregado: Documento en el que Ye Gon da una explicación del funcionamiento de sus empresas

Por qué importar dicho químico intermedio

México está situado en una meseta montañosa; la ciudad está contaminada seriamente y mucha gente contrae gripe y asma. No importa si es temporada de lluvia, la mayor parte del tiempo imperan estas enfermedades.

Nuestra compañía importa el químico intermedio normal de China, el nombre del químico en inglés es Benzyl-n-methylacetehamte, su abreviación es AET. Este químico intermedio es para hacer clorhidrato de felinefrina, clorhidrato de adrenalina, clorhidrato de dobutamina, salbutamol y otros ochos tipos de medicamento; son las medicamentos básicos para el tratamiento de la gripe y el asma.

Hace dos años, la corporación farmacéutica estadounidense más famosa utilizó el clorhidrato de felinefrina para sustituir a la seudoefedrina, la nueva fórmula del medicamento para la gripe, como el comúnmente usado tylenol, sudafed y otros que no usarían más la seudoefedrina. Según la Secretaría de Salud (SSA), este país importa cada año una serie de productos de seudoefedrina que llegan hasta las 250 toneladas. Si los productos de seudoefedrina se importan en tal cantidad, pensé que el clorhidrato de felinefrina también acumularía dicha cantidad. En vista de que México no había comenzado a utilizar la nueva fórmula, ¿por qué no habría de actuar de manera rápida para obtener el primer monopolio en el mercado del clorhidrato de felinefrina? Este era mi objetivo más importante.

A finales de 2005, invertí y construí la fábrica de síntesis química y farmacéutica; me preparé para realizar experimentos y comenzar la producción al siguiente año para proteger los intereses comerciales de nuestra fábrica. Declaramos que la fabricación sería de productos analgésicos como el naproxen. De hecho, la idea era producir clorhidrato de felinefrina como químico principal; los productos suplementarios, el clorhidrato de adrenalina, clorhidrato de dobutamina, salbutamol y otros ochos tipos de medicamento, están a la mitad del proceso de fabricación porque no habíamos solicitado la patente; este tipo de producto no puede obtener la protección de la oficina de patentes mexicana, por lo que fueron confiscados.

Para proveernos este químico intermedio está Chifeng Pharmaceutical Technology Co., Ltd. Esta empresa, que es la planta fabricante legítima nacional, exporta el químico intermedio AET que no es la sustancia controlada, no es la llamada seudoefedrina; ellos exportaron legítimamente y en la parte superior del formulario de declaración se indica el nombre del cargamento y nosotros lo importamos con el nombre que se utiliza para ser consistentes. Según la nueva fórmula estadounidense, ya no utilizaríamos seudoefedrina; la reemplazaríamos con clorhidrato de felinefrina. Nuestra compañía no ha producido ni un gramo de medicamento ilegal o sustancias controladas, ni ha producido ningún tipo de narcótico.

Declaro que United Pharm Chem Mexico S.A de C.V. y United Pharmaceutical S.A. de C.V. son empresas establecidas de manera legítima. También es el grupo farmacéutico más avanzado e importante de México. Inevitablemente tiene muchos objetivos y es un competidor impredecible en la actividad comercial. Además, soy el chino al que se le considera un intruso. Pero en este entorno me mantengo luchando por la supervivencia y el desarrollo y espero desarrollarme razonablemente en el mercado de México. Me esforzaré para que en un futuro no tan distante pueda ingresar al mercado accionario para lograr grandes avances.

Original post by Eratóstenes Horamarcada

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Narcodinero del PAN

July 3rd, 2007 Posted in china, drogas, India No Comments »

¡Por esto!
3 de julio de 2007

Según el ciudadano chino Zhenli Ye Gon, naturalizado mexicano que huyó del país antes de ser detenido, Javier Lozano Alarcón lo obligó a ocultar el dinero en los muros y armarios de la residencia de Las Lomas donde lo encontró la policía y, más aún, reveló que el funcionario amenazó con matarlo si no cumplía con sus órdenes.

* Zhenli Ye Gon, empresario de origen chino, presuntamente vinculado con el mayor decomiso de dinero en la historia de los operativos contra el narcotráfico en el mundo: 207 millones de dólares, acusa al secretario del Trabajo del gobierno espurio calderonista, Javier Lozano Alarcón, de obligarlo a ocultar millones de dólares en fondos ilícitos de campaña, en los muros y armarios de su mansión en la Ciudad de México

* Primera acusación grave que vincula al gobierno del pelele Felipe Calderón con el narcotráfico

“Coopera o cuello”

El dinero pertenecía al PAN. Lo enviaron el año pasado en bolsas de lona repletas con 5 millones de dólares cada una, y amenazaron con matame si no guardaba la plata, denuncia Ye Gon.

MEXICO, D.F., 2 de julio (APP/APRO).- Un empresario de origen chino, presuntamente vinculado con el mayor decomiso de dinero en la historia de los operativos contra el narcotráfico en el mundo, acusó a un prominente funcionario mexicano de obligarlo a ocultar millones de dólares en fondos ilícitos de campaña, en los muros y armarios de su mansión en esta capital.

En lo que representa la primera acusación grave que vincula al gobierno de Felipe Calderón con el narcotráfico, Zhenli Ye Gon dijo que Javier Lozano Alarcón, quien es actualmente el secretario del Trabajo, amenazó con matarlo, a menos que guardara las bolsas de dinero.

En una respuesta por escrito enviada el lunes a The Associated Press, Lozano Alarcón negó las acusaciones, y dijo que contempla la posibilidad de demandar por difamación a Ye Gon.

“El Titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, se deslinda de cualquier relación directa o indirecta con este tema y los personajes involucrados, al tiempo de reservarse el derecho de acudir a los tribunales de México y de los Estados Unidos de América para denunciar al señor Zhenli Ye Gon y a sus abogados por las aseveraciones difamatorias y calumniosas que le fueron dolosamente imputadas”, señala la respuesta.

Fue el mayor decomiso de dinero en la historia de los operativos contra el narcotráfico: 207 millones de dólares, la mayor parte en billetes de 100 dólares escondidos en la casa del empresario chino.

En un comunicado emitido el domingo en la noche, el gobierno mexicano dijo que se trataba de un intento perverso de chantaje con el que buscaba librarse de las acusaciones de lavado de dinero, armas y narcotráfico, y echar por la borda la política antidrogas de Calderón, que ha movilizado al Ejército y extraditado a una cantidad récord de narcotraficantes.

El gobierno expresó que Ye Gon obtuvo millones de dólares suministrando a los narcotraficantes la materia prima para fabricar una forma pura y altamente adictiva de metanfetamina que inundó el mercado estadounidense, y consideró que la historia del sospechoso no es falsa sino ridícula.

El abogado de Ye Gon en Estados Unidos, Ning Ye, envió una carta de cuatro páginas a la embajada de México en Washington incrementando las acusaciones políticas y sugiriendo que los mexicanos sellaron un acuerdo con su cliente.

“A todas las partes les interesa manejar esta papa caliente con delicadeza … deberíamos sentarnos y trabajar juntos para llegar a una solución y un acuerdo en este asunto”, escribió Ye en una copia que le entregó el lunes a la AP.

El comunicado, la oficina del procurador general dijo que la carta era un intento de extorsión.

Según los fiscales, los abogados están buscando chantajear al gobierno mexicano con acusaciones absurdas e increíbles, en un intento por desalentar al gobierno a aplicar todo el peso de la ley contra Ye Gon.

Once personas, entre ellas varios familiares de Ye Gon, han sido acusadas de narcotráfico y crimen organizado en México.

Ye Gon se reunió recientemente con la AP en la oficina de su abogado en Nueva York. El empresario de 44 años relató en calma su versión de los hechos. La mayor parte de su historia sobre la presunta relación del dinero con el partido gobernante se basa en aseveraciones difícil de comprobar.

De ser verdadera, Ye Gon habría sido víctima de una conjura extraña y complicada, obligado a aceptar grandes cantidades de dinero de extraños que no gastaron la plata durante los días de la campaña presidencial más disputada de la historia mexicana.

Ye Gon dijo que no tenía relaciones anteriormente con el Partido Acción Nacional y no sabía por qué fue elegido para guardar el dinero. El nombre que ofreció como su principal contacto de la campaña no coincide con el de la persona que trabajó en el equipo de la campaña nacional de Calderón.

Nacido en Shanghai, Ye Gon se trasladó a México en 1990 y se convirtió en ciudadano en el 2002. Importaba productos textiles, ropa, zapatos, e hizo una fortuna revendiendo artículos confiscados por la aduana mexicana.

En 1997 fundó una compañía farmacéutica, Unimed. Dijo que se convirtió en uno de los mayores importadores de uno de los ingredientes utilizados en los antigripales, que también es empleado para fabricar metanfetaminas.
Indicó que nunca vendió drogas ilegales.

Así, la agencia AP difundió hoy una carta que le hizo llegar el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, en la que se deslinda de las imputaciones que hizo Zhenli Ye Gon, quien declaró que los 250 millones de dólares que le incautaron las autoridades policiacas, forman parte de dinero sucio que se utilizó en la campaña presidencial de Felipe Calderón.

Según el ciudadano chino naturalizado mexicano que huyó del país antes de ser detenido, Lozano Alarcón lo obligó a ocultar ese dinero en los muros y armarios de la residencia de Las Lomas donde lo encontró la policía y, más aún, reveló que el funcionario amenazó con matarlo si no cumplía con sus órdenes.

Lozano Alarcón envió hoy una carta a la agencia AP, en la que rechaza tajantemente lo dicho por el hombre que encabezaba la principal organización que introduce y distribuye en México precursores químicos procedentes de China y la India para la elaboración de drogas sintéticas.

“El titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social se deslinda de cualquier relación directa o indirecta con este tema y los personajes involucrados, al tiempo de reservarse el derecho de acudir a los tribunales de México y de los Estados Unidos de América para denunciar al señor Zhenli Ye Gon y a sus abogados por las aseveraciones difamatorias y calumniosas que le fueron dolosamente imputadas”, dijo Lozano.

En declaraciones a AP, Zhenli Ye Gon expresó que la mayor parte del dinero pertenecía al partido gobernante de México.

Dijo que funcionarios del partido lo enviaron el año pasado en bolsas de lona repletas con 5 millones de dólares cada una, y amenazaron con matarlo si no la guardaba.

“Coopera o cuello”, le habrían dicho los funcionarios, según su relato.

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Las utopías torcidas

June 22nd, 2007 Posted in Chapo-Guzman, drogas, historia, pobreza, Reforma No Comments »

Lorenzo Meyer
Reforma
21 de junio de 2007

Lo torcido no son las búsquedas, sino las causas que conducen a esas salidas

Propuesta

Fue durante la presentación de un libro sobre migración que Carlos Monsiváis afirmó, tan contundente como desencantado, que hoy la única utopía del mexicano común y corriente consiste en abandonar el país para irse a trabajar, como documentado o indocumentado, a Estados Unidos.

La propuesta de Monsiváis resume de un modo brutal pero efectivo la tragedia de una sociedad nacional a la que la geografía y la historia, pero sobre todo la incompetencia y la corrupción de sus dirigencias, han terminado por hacerle ver como algo normal, inevitable e incluso deseable, que anualmente entre 450 mil y 600 mil de sus ciudadanos crucen subrepticiamente una frontera cada vez más hostil, vigilada y peligrosa. La utopía del mexicano emigrante parte de una base muy legítima: de su enorme disposición a aprovechar las condiciones que supone que hay en el país del norte para aquellos dispuestos a trabajar “en lo que sea” a condición de que el esfuerzo dé los frutos a que se aspira cuando se es joven y se está dispuesto a arriesgar mucho con tal de superar las enormes limitaciones que impone un sociedad como la mexicana, donde el crecimiento económico es magro y, sobre todo, donde cada vez es más claro que sólo los pocos tienen una oportunidad real de movilidad social.

En principio, una utopía genuina es tal justamente porque no existe pero es deseable. Como se recordará, en el origen el concepto se refería a una comunidad imaginada donde sus miembros coexistían en una relación perfecta y armoniosa entre ellos y con su entorno. La Utopía, esa isla que Tomás Moro imaginó en el siglo XVI, estaba sostenida por instituciones y por políticas que eran producto puro de la razón y del altruismo. En contraste, la utopía a la que se refirió Monsiváis es una bastante diferente; no tiene nada de relación perfecta y menos justa, pero pese a estar torcida o justamente por ello, está más cerca de la realidad y, en cualquier caso, funciona en el mismo sentido que la original: su existencia en la mente de millones de mexicanos a lo largo de más de un siglo es una motivación para actuar y una acusación indirecta a un estado de cosas insatisfactorio, contrario a la promesa de las élites políticas y económicas que desarrollaron y se beneficiaron del sistema de poder que hoy impera en México.

La Revolución Mexicana (1910-1920) tuvo, en principio, un elemento de gran pacto entre dirigentes y masa, que la hizo atractiva para esta última. En efecto, la lucha se presentó como un esfuerzo colectivo por hacer de México una comunidad muy distinta a la que existía en 1910. Se trataba de modificar al país para que el grueso de sus habitantes tuviera, por fin, una oportunidad real de desarrollar sus potencialidades como ciudadanos y trabajadores. Para eso se llevó adelante la reforma agraria, se nacionalizó el petróleo, se expandió la educación y la salud públicas y se dio forma y contenido al artículo 123, etcétera.

En la práctica, entre 1911 y 1920 la revolución tuvo una consecuencia no deseada: la salida hacia Estados Unidos en condiciones difíciles y a veces desesperadas de casi 900 mil mexicanos. Una de las más grandes figuras de la antropología y arqueología mexicanas, el doctor Manuel Gamio, buscó a algunos de esos migrantes y en un par de libros publicados en 1930 y 1931, condensó una invaluable, compleja, realista y conmovedora visión de los que habían abandonado al México en llamas para buscar su quimera personal en Estados Unidos (ver la edición preparada por Devra Weber et al, El inmigrante mexicano: la historia de su vida: entrevistas completas, 1926-1927, Segob, 2002).

Gamio mostró, con las propias palabras de los migrantes, que, entonces como ahora, su abandono de México obedeció no a un rechazo de lo propio sino a la mezcla de falta de oportunidades y miedo a la violencia con la imagen de una vida en un entorno ajeno pero promisorio. Algunos de los que se fueron lograron forjarse una vida y un futuro mejores, otros no. En todo caso, el trabajo de 10 o más horas diarias en la pisca, las ladrilleras, las vías del ferrocarril, la pavimentación, la construcción, las minas, la venta ilegal de alcohol e incluso la prostitución, fue duro y no bien remunerado. Particularmente difícil resultó la negociación y la inserción en el entorno social norteamericano de la época, donde la discriminación era moneda corriente aunque no general.

Entre los migrantes que Gamio nos develó, los hubo que ante el desvanecimiento de su utopía norteamericana elaboraron una nueva: la del retorno a México. Con la Gran Depresión, ese retorno fue obligado, al menos para unos 311 mil repatriados entre 1930 y 1933. Sin embargo, la idea de crear con y para ellos colonias agrícolas en México resultó un fracaso y un buen número regresó al norte: su búsqueda pareció tornarse en algo interminable.

La Segunda Guerra Mundial y el Programa de Braceros abrieron las puertas a 300 mil trabajadores mexicanos documentados y a muchos más sin papeles. Pasada la emergencia, el acuerdo perdió vitalidad hasta desaparecer, lo que no impidió que siguiera yéndose una parte de aquéllos con deseos de romper las trabas a su condición económica. Se calcula que entre 1961 y 1970, 454 mil mexicanos se marcharon del país en busca de futuro. Para el decenio de 1981-1990, les siguió una masa que se triplicó. En los 1990, la vigilancia del gobierno norteamericano hizo ya muy difícil el cruce de los indocumentados, pero ni eso impidió que la fuga continuara; en el quinquenio 1997-2002, los que se marcharon sumaron casi 2 millones y medio.

La otra utopía

El otro sueño de salvación individual de los mexicanos de las clases populares que buscan romper el círculo de hierro en que los mantiene el haber nacido fuera de la arena de los pocos que sí prosperan, es aún más trágico: el narcotráfico.

En México, la producción y comercialización de drogas prohibidas tiene una historia un poco más reciente que la migración. En el inicio, y como en el caso de la migración, por un tiempo el narcotráfico fue un fenómeno relativamente marginal en la vida mexicana, pero desde hace cuatro decenios los volúmenes de consumo en Estados Unidos aumentaron y esa actividad se expandió hasta llegar a tener un valor final que, a nivel global y según un cálculo de Naciones Unidas, es de más de 140 mil millones de dólares anuales. Otra estimación, muy conservadora, de la Casa Blanca, supone que de ese total las redes del narcotráfico mexicano reciben el 10 por ciento, equivalente a la mitad del monto de las remesas que envían los trabajadores mexicanos en Estados Unidos.

El narcotráfico como actividad es un asunto que implica no a millones sino únicamente a millares, pero sus efectos son desproporcionados. De manera aún más contundente que con los migrantes, este fenómeno aparece como una vía muy tentadora para jóvenes de origen popular, con pocas posibilidades de mejorar su condición original, pero con una determinación digna de mejor causa. Es en ese mundo ilegal donde buscan lograr un reconocimiento y una riqueza que ninguna otra actividad les puede ofrecer. El costo es altísimo, pero todo indica que sobran los dispuestos a pagarlo.

La utopía del narco queda perfectamente registrada en sus corridos. En Clave privada la lógica es impecable: “ya mucho tiempo fui pobre/ mucha gente me ha humillado/ empecé a ganar billetes/ las cosas están volteadas/ ahora me llaman patrón/ tengo mi clave privada”.

Reflexión

Es difícil, por no decir imposible, negar el aserto de Monsiváis. Con o sin documentos, salir hacia Estados Unidos para, mediante el trabajo a brazo partido, darle un nuevo significado a la vida, es hoy la dura pero razonable y única utopía de millones de mexicanos. Sin embargo, la elección más radical, y la más torcida, es la que han hecho los “Chapo” Guzmán de este nuestro mundo: la que ofrecen el narcotráfico y la violencia. Este camino demanda un precio altísimo para quien lo toma, pues significa chocar de frente en guerra sin cuartel no sólo con la estructura de poder nacional sino con la norteamericana, es decir, con la más fuerte del planeta.

Las utopías tergiversadas que hoy despiertan la imaginación de los mexicanos no son más que otros tantos reflejos y respuestas a unas realidades internas y externas aún más torcidas. Para superarlas, se necesitaría retornar a la esperanza colectiva, pero no sólo mediante el discurso oficial -ése es muy barato- sino a través de cambios efectivos en las injustas realidades económicas, sociales, políticas y jurídicas, pero los intereses creados son enormes, y es justamente ahí donde radica lo desesperante de la situación.

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Las utopías torcidas

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Lorenzo Meyer
Reforma
21 de junio de 2007

Lo torcido no son las búsquedas, sino las causas que conducen a esas salidas

Propuesta

Fue durante la presentación de un libro sobre migración que Carlos Monsiváis afirmó, tan contundente como desencantado, que hoy la única utopía del mexicano común y corriente consiste en abandonar el país para irse a trabajar, como documentado o indocumentado, a Estados Unidos.

La propuesta de Monsiváis resume de un modo brutal pero efectivo la tragedia de una sociedad nacional a la que la geografía y la historia, pero sobre todo la incompetencia y la corrupción de sus dirigencias, han terminado por hacerle ver como algo normal, inevitable e incluso deseable, que anualmente entre 450 mil y 600 mil de sus ciudadanos crucen subrepticiamente una frontera cada vez más hostil, vigilada y peligrosa. La utopía del mexicano emigrante parte de una base muy legítima: de su enorme disposición a aprovechar las condiciones que supone que hay en el país del norte para aquellos dispuestos a trabajar “en lo que sea” a condición de que el esfuerzo dé los frutos a que se aspira cuando se es joven y se está dispuesto a arriesgar mucho con tal de superar las enormes limitaciones que impone un sociedad como la mexicana, donde el crecimiento económico es magro y, sobre todo, donde cada vez es más claro que sólo los pocos tienen una oportunidad real de movilidad social.

En principio, una utopía genuina es tal justamente porque no existe pero es deseable. Como se recordará, en el origen el concepto se refería a una comunidad imaginada donde sus miembros coexistían en una relación perfecta y armoniosa entre ellos y con su entorno. La Utopía, esa isla que Tomás Moro imaginó en el siglo XVI, estaba sostenida por instituciones y por políticas que eran producto puro de la razón y del altruismo. En contraste, la utopía a la que se refirió Monsiváis es una bastante diferente; no tiene nada de relación perfecta y menos justa, pero pese a estar torcida o justamente por ello, está más cerca de la realidad y, en cualquier caso, funciona en el mismo sentido que la original: su existencia en la mente de millones de mexicanos a lo largo de más de un siglo es una motivación para actuar y una acusación indirecta a un estado de cosas insatisfactorio, contrario a la promesa de las élites políticas y económicas que desarrollaron y se beneficiaron del sistema de poder que hoy impera en México.

La Revolución Mexicana (1910-1920) tuvo, en principio, un elemento de gran pacto entre dirigentes y masa, que la hizo atractiva para esta última. En efecto, la lucha se presentó como un esfuerzo colectivo por hacer de México una comunidad muy distinta a la que existía en 1910. Se trataba de modificar al país para que el grueso de sus habitantes tuviera, por fin, una oportunidad real de desarrollar sus potencialidades como ciudadanos y trabajadores. Para eso se llevó adelante la reforma agraria, se nacionalizó el petróleo, se expandió la educación y la salud públicas y se dio forma y contenido al artículo 123, etcétera.

En la práctica, entre 1911 y 1920 la revolución tuvo una consecuencia no deseada: la salida hacia Estados Unidos en condiciones difíciles y a veces desesperadas de casi 900 mil mexicanos. Una de las más grandes figuras de la antropología y arqueología mexicanas, el doctor Manuel Gamio, buscó a algunos de esos migrantes y en un par de libros publicados en 1930 y 1931, condensó una invaluable, compleja, realista y conmovedora visión de los que habían abandonado al México en llamas para buscar su quimera personal en Estados Unidos (ver la edición preparada por Devra Weber et al, El inmigrante mexicano: la historia de su vida: entrevistas completas, 1926-1927, Segob, 2002).

Gamio mostró, con las propias palabras de los migrantes, que, entonces como ahora, su abandono de México obedeció no a un rechazo de lo propio sino a la mezcla de falta de oportunidades y miedo a la violencia con la imagen de una vida en un entorno ajeno pero promisorio. Algunos de los que se fueron lograron forjarse una vida y un futuro mejores, otros no. En todo caso, el trabajo de 10 o más horas diarias en la pisca, las ladrilleras, las vías del ferrocarril, la pavimentación, la construcción, las minas, la venta ilegal de alcohol e incluso la prostitución, fue duro y no bien remunerado. Particularmente difícil resultó la negociación y la inserción en el entorno social norteamericano de la época, donde la discriminación era moneda corriente aunque no general.

Entre los migrantes que Gamio nos develó, los hubo que ante el desvanecimiento de su utopía norteamericana elaboraron una nueva: la del retorno a México. Con la Gran Depresión, ese retorno fue obligado, al menos para unos 311 mil repatriados entre 1930 y 1933. Sin embargo, la idea de crear con y para ellos colonias agrícolas en México resultó un fracaso y un buen número regresó al norte: su búsqueda pareció tornarse en algo interminable.

La Segunda Guerra Mundial y el Programa de Braceros abrieron las puertas a 300 mil trabajadores mexicanos documentados y a muchos más sin papeles. Pasada la emergencia, el acuerdo perdió vitalidad hasta desaparecer, lo que no impidió que siguiera yéndose una parte de aquéllos con deseos de romper las trabas a su condición económica. Se calcula que entre 1961 y 1970, 454 mil mexicanos se marcharon del país en busca de futuro. Para el decenio de 1981-1990, les siguió una masa que se triplicó. En los 1990, la vigilancia del gobierno norteamericano hizo ya muy difícil el cruce de los indocumentados, pero ni eso impidió que la fuga continuara; en el quinquenio 1997-2002, los que se marcharon sumaron casi 2 millones y medio.

La otra utopía

El otro sueño de salvación individual de los mexicanos de las clases populares que buscan romper el círculo de hierro en que los mantiene el haber nacido fuera de la arena de los pocos que sí prosperan, es aún más trágico: el narcotráfico.

En México, la producción y comercialización de drogas prohibidas tiene una historia un poco más reciente que la migración. En el inicio, y como en el caso de la migración, por un tiempo el narcotráfico fue un fenómeno relativamente marginal en la vida mexicana, pero desde hace cuatro decenios los volúmenes de consumo en Estados Unidos aumentaron y esa actividad se expandió hasta llegar a tener un valor final que, a nivel global y según un cálculo de Naciones Unidas, es de más de 140 mil millones de dólares anuales. Otra estimación, muy conservadora, de la Casa Blanca, supone que de ese total las redes del narcotráfico mexicano reciben el 10 por ciento, equivalente a la mitad del monto de las remesas que envían los trabajadores mexicanos en Estados Unidos.

El narcotráfico como actividad es un asunto que implica no a millones sino únicamente a millares, pero sus efectos son desproporcionados. De manera aún más contundente que con los migrantes, este fenómeno aparece como una vía muy tentadora para jóvenes de origen popular, con pocas posibilidades de mejorar su condición original, pero con una determinación digna de mejor causa. Es en ese mundo ilegal donde buscan lograr un reconocimiento y una riqueza que ninguna otra actividad les puede ofrecer. El costo es altísimo, pero todo indica que sobran los dispuestos a pagarlo.

La utopía del narco queda perfectamente registrada en sus corridos. En Clave privada la lógica es impecable: “ya mucho tiempo fui pobre/ mucha gente me ha humillado/ empecé a ganar billetes/ las cosas están volteadas/ ahora me llaman patrón/ tengo mi clave privada”.

Reflexión

Es difícil, por no decir imposible, negar el aserto de Monsiváis. Con o sin documentos, salir hacia Estados Unidos para, mediante el trabajo a brazo partido, darle un nuevo significado a la vida, es hoy la dura pero razonable y única utopía de millones de mexicanos. Sin embargo, la elección más radical, y la más torcida, es la que han hecho los “Chapo” Guzmán de este nuestro mundo: la que ofrecen el narcotráfico y la violencia. Este camino demanda un precio altísimo para quien lo toma, pues significa chocar de frente en guerra sin cuartel no sólo con la estructura de poder nacional sino con la norteamericana, es decir, con la más fuerte del planeta.

Las utopías tergiversadas que hoy despiertan la imaginación de los mexicanos no son más que otros tantos reflejos y respuestas a unas realidades internas y externas aún más torcidas. Para superarlas, se necesitaría retornar a la esperanza colectiva, pero no sólo mediante el discurso oficial -ése es muy barato- sino a través de cambios efectivos en las injustas realidades económicas, sociales, políticas y jurídicas, pero los intereses creados son enormes, y es justamente ahí donde radica lo desesperante de la situación.

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