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Salvador Allende

September 13th, 2007 Posted in chile, foto, izquierda, sudamerica No Comments »

Salvador Allende Gossens (Valparaíso, 26 de junio de 1908 – Santiago, 11 de septiembre de 1973), presidente de Chile del 3 de noviembre de 1970 al 11 de septiembre de 1973.

Original post by Eratóstenes Horamarcada

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El Subcomandante Marcos, la Coca-cola y el paradigma de la izquierda

September 5th, 2007 Posted in Chiapas, izquierda No Comments »

Joan S. Sorribes
Kaos en la red
22 de agosto de 2007
Original en catalán: Anna Notícies

A veces la vida te proporciona experiencias vitales formadas de cosas pequeñas que te conmocionan la conciencia y que son precísamente las que te van haciendo crecer como ser humano, como ser ideológico. La persona que soy, pues, es un producto de estas pequeñas cosas, en el sentido más literal de la expresión lúcida de Saint-Exupèry: las cosas importantes son invisibles a los ojos. Digo esto a propósito de una de estas experiencias que, en un casi estado alterado de conciencia sin drogas de por medio, he tenido una de estas noches valencianas de verano, una experiencia aleccionadora, minúscula, cinematográfica en algún sentido, íntima…, relato –y excusadme que las citaciones no sean absolutamente exactas y literales, mi memoria no da para más…- y os explico.

Esperaba yo a mi mujer a la salida del trabajo, al Acqua de València que, para quienes no conocéis la paño es un centro comercial que los entendidos en fauna urbana hemos bautizado como Pijolandia, en medio de una de las zonas emblemáticas de la capital, con la Ciudad de las Ciencias a las espaldas y la que será futura Iglesia de Los Martires por la gracia del Arzobispo García-Gascón detrás…, esperaba allá a las dos lamadrugada, con 36 grados de bochorno y un gentío saliendo de la sesión buhardilla del cine, de los restaurantes de diseño de la zona, visitando el cajero automático una y otra vez con la tarjeta de crédito bien afilada, un gentío con bermudas y camisetas de marca y colorines, vestiditos y minifaldas, gentío familiar en parte -un niño en un carrito, paseado por el papá y la mamá, que no bajaba seguro de los dos mil euros con todo lo que llevaba encima- y juvenil en otra parte, es decir una representación sociológica, ociosa, desenfadada y electoralmente amplia, seguramente, de la propia sociedad valenciana…
Mientras esperaba oía Radio Klara, la emisora libre y libertaria de València que estos días cumple 25 años, que emitía un programa de solidaridad con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional desde la Selva Lacandona y Chiapas, con un Sub-comandante Marcos que explicaba la Sexta Declaración y la Otra Campaña a un grupo de visitantes de o­ng’s europeas en uno de los Caracoles (que supongo deben ser como una especie de pueblos en dónde gobierna de hecho el EZLN)… Marcos, tras explicar a los asistentes la realidad de la vida en Chiapas, tan distante evidentemente de lo que yo tenía delante de mis ojos a esas horas intempestivas, con una oratoria sencilla, mezcla de poesía y de discurso social, intentaba argumentar sobre los objetivos de la lucha revolucionaria (ante mí, una pandilla de jovencitos hacía aullar sus motos de grande cilindrada enmedio las risas de sus chicas, razón por la cual quizás me perdí alguna de las razones del subcomandante). “Nuestros compas viven, malviven, con 30 pesos -un helado en el Acqua cuesta más, pues, que una semana de salario a Chiapas, pensé-, vivimos de aquello que la Madre Tierra nos da fruto de nuestro trabajo con nuestras propias manos… La cuestión es que hay unos pocos que lo tienen todo, y casi todos que no tienen nada”, afirmaba Marcos didácticamente a la audiencia.
El subcomandante Marcos continuó la explicación de los posicionamientos del EZLN, con un referencia a la Coca-cola. La cuestión es que algunos visitantes de l’Europa solidaria habían criticado en las últimas semanas que a los Caracoles zapatistes se bebe con fruición el refresco oriundo del Imperio. Marcos, planta un bote de la cola en la mesa, y continúa su reflexión: “Yo miro este bote de cola norteamericano e intento sentir qué dice, intento oír qué habla…, pero pese al esfuerzo, el bote calla, y debo ser yo quien pongo las palabras…”. Y las pone: “Nos han criticado, gente venida de fuera en solidaridad con nosotros, porque bebemos este refresco, nosotros los zapatistas. Y hemos callado, no por estar de acuerdo, sino por mostrar nuestra hospitalidad más amable… Pero hoy quiero hablar del pegamento y explicarles a todos qué pensamos, puesto que el bote se empecina en callar”. Y lo explica: “Delante de este bote callado y rojo, nos dicen algunos que los revolucionarios no debemos beberlo, que si lo consumimos somos cómplices de la maquinaria del sistema. Nos proponen atacar el sistema golpeándolo en el consumo, y como vía cambiar, pues, las costumbres consumidores de la gente, en primer término. Bien, es una forma de ser revolucionario… Todavía hay una segunda forma, que también nos encomiendan otros solidarios con nosotros, que consiste en vender la cola sólo en comercios de propiedad comunal, fuera de las redes comerciales del sistema, es decir atacando el sistema en su distribución. Bien, es otra manera de hacer la revolución… Yo miro el bote de Coca-cola y todavía tengo una tercera forma, veo obreros, trabajadores en fábricas que producen el refresco, a los cuales se paga por su trabajo pero mucho menos del que cuesta este bote que han hecho ellos mismos, obreros explotados por el sistema, igual que nos explotan a nosotros. Y el EZLN cree que la mejor manera de hacer la revolución es llamar a estos obreros a unirse a nosotros, a tomar el control de sus fábricas, a sacarlas de las manos de sus explotadores que son los nuestros. Esta es nuestra forma de hacer la revolución…”.
No sé yo si la cuestión de beber o no Coca-cola a la Selva Lacandona es una cuestión definitoria de como hacer la revolución, ni siquiera de repensar qué quiere decir esto de la Revolución. A las puertas del Acqua era tan evidente que aquello que me vendía por mi sentido del oído -la radio libertaria, Marcos y los zapatistes, menos de un euro para sobrevivir y agricultura de subsistencia…- y lo que me venía por los ojos -modernidad, consumismo, heterodoxia, ocio, frivolidad, despreocupación, apariencias y exhibicionismo, votantes de todo el arco político y abstencionistes a las puertas de Pijolandia-, era tan distinto y distante entre si que sólo el hecho de saberlo a ciencia cierta afirmaba que eran realidades de un mismo planeta.
Tan distante, tan distinto? De verdad? Seguramente nadie dudará que ninguna de las personas que yo estaba viendo -empezando por mí mismo- cambiaría la propia situación por vivir en Chiapas, trabajar con las manos por acabar sobreviviendo y teniendo como objeto de culto un miserable bote de Coca-cola. Pero esto no es todo…, la cuestión más lacerante es cuántos habitantes de la Selva Lacandona dejarían pasar la oportunidad de vivir como cualquiera de los que aquella noche estábamos a las puertas de Pijolandia, de tener una Visa en el bolsillo, un modelito que lucir, una risa desenfrenada que dedicar al niño, una moto de grande cilindrada que hacer rugir, de sentir una radio solidaria que nos hablara de una revolución lejana y de un bote de Coca-cola…
La Coca-cola ni siquiera tiene ya trabajadores: tiene marca, presencia universal y global, se cotiza en bolsa, vende el humo de una fórmula celosamente guardada y de una ingente inversión publicitaria…, la “Chispa de la Vida” es el paradigma de la nueva explotación, la de una clase dispersa, organizada en red, fantasmagórica, heterogénea y, empero, real y absolutamente armada. Quizás falla que, visto de una manera global, a escalera planetaria, la definición de la situación, “La cuestión es que hay unos pocos que lo tienen todo, y casi todos que no tienen nada”, no es exacta, no se corresponde a la realidad de las cosas. Y si falla esto, falla el paradigma de la izquierda, de la revolución. Si los que estamos aquí no queremos dejar de tener todo lo que tenemos y los que están allá aspiran sobre todo a tener aquello que tenemos aquí…, entonces todos bebemos Coca-cola, compa Marcos, todos la bebemos.

Original post by Eratóstenes Horamarcada

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Reconocer y oponerse

August 31st, 2007 Posted in Carmen Aristegui, Congreso, izquierda No Comments »

Octavio Rodríguez Araujo
La Jornada
30 de agosto de 2007

Me temo que la diputada Ruth Zavaleta tuvo razón al señalarle a Carmen Aristegui que “de su parte habrá un reconocimiento implícito a la presidencia de Calderón, al momento en que ella (como presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados) le envíe las reformas aprobadas en la Cámara para su publicación” (La Jornada, 28/08/07). Y es que en realidad esto no puede evitarse, como tampoco recibir de Calderón las iniciativas de ley emanadas del Poder Ejecutivo de la Federación. Dichas iniciativas no pueden ser ignoradas como tampoco asumidas como productos de un espíritu imaginario e inexistente y que por un milagro o cosa semejante llegaron al Congreso de la Unión. Sería esquizofrénico, para decir lo menos.

Para mí Felipe Calderón ocupa la silla presidencial gracias a un proceso a todas luces fraudulento, pero ahí está. Cómo lo llamemos importa poco, incluso si no lo aceptamos como gobernante legítimo. Si los diputados perredistas y otros no lo reconocen como gobernante (incluso de facto) en la práctica se están negando como contrapeso del Poder Ejecutivo; sin embargo, al oponerse al Presidente de la República lo están reconociendo. Nadie se opone a lo que no existe, y si lo hace no está bien de la cabeza.

Supongamos para México otro escenario. Imaginemos que hubo un golpe de Estado, no como el ocurrido el año pasado (que he llamado ex ante), sino militar y que el gobernante fuera un tirano, un dictador. ¿La oposición buscaría formas de oponérsele o, por no reconocerlo por su origen ilegítimo, no haría nada o actuaría como si no existiera? La respuesta es obvia. Pese a los riesgos de oponerse a un dictador, como ocurrió en Chile, Argentina, Brasil, y en otros muchos países, siempre hubo y habrá oposición, pues no todo mundo acepta, como destino impuesto e inevitable, la existencia de un dictador por temible que éste sea. Oponérsele, entonces, es reconocerlo aunque no se olvide su origen ni su práctica en contra de las libertades; ni los riesgos de hacerlo.

No vivimos en una dictadura y Calderón, pese a su origen, es el jefe del Poder Ejecutivo federal, y constitucionalmente tiene funciones, atribuciones y obligaciones. Me ubico en la oposición, sí, pero si el presidente impuesto auxiliara a los damnificados de un huracán o un terremoto no podría invitar a las víctimas (so pena de que pensaran que estoy loco) a que no acepten la ayuda que les permitirá sobrevivir. Tampoco podría oponerme a que los estudiantes aceptaran becas o los campesinos recibieran tierras, créditos, salud y vivienda (si fuera el caso).

Para unos López Obrador encabeza el gobierno legítimo, pero aun así se está reconociendo que Calderón Hinojosa representa un gobierno ilegítimo, pero gobierno al fin. Si no se estuviera reconociendo esto último no habría necesidad de que AMLO se distinga como el gobernante legítimo ni que se oponga al que ocupa su lugar gracias a un fraude que no todo mundo acepta (yo sí, me adelanto a decirlo). No estar de acuerdo con el triunfo de Calderón es correcto. Basta saber que él y quienes lo hicieron presidente se negaron a contar los votos después de la elección del año pasado. Pero una cosa es no reconocer su triunfo y otra que el señor de Los Pinos no realice (mal o bien) las funciones de presidente de México. En Naciones Unidas, en Cuba, en Venezuela y en otros países con cuyos gobiernos mucha gente de izquierda simpatiza, se reconoce a Calderón como jefe del gobierno mexicano. Si no fuera así no habría embajadas de esos países en nuestro país, como no la hubo de México en Chile durante el gobierno de Pinochet (y viceversa) o como no hay de Estados Unidos en Cuba (y viceversa) hasta la fecha.

La oposición se opone (siempre he defendido este punto de vista), y en este caso se opone al poder: porque no se le reconoce legitimidad, porque no se está de acuerdo con su política, por lo que sea (es un derecho en una democracia aun imperfecta como la nuestra). Pero el hecho mismo de oponerse es un reconocimiento… negativo en este caso. Si yo creyera en una deidad y ésta me hace maldades, le reclamaría. Pero como no creo en dioses ni en poderes divinos sólo puedo dirigirme a mí mismo para reclamar mis errores o a quien me hace maldades sin merecerlas. Automáticamente me reconozco y reconozco a mis enemigos o a mis adversarios. Puedo también ignorarlos, y quizá sea sano, pero si uno de mis enemigos ignorados llega a ocupar un cargo en el lugar en que trabajo o vivo, me guste o no, tendré que tratar con él, aunque sea para exigirle la reparación de una injusticia si ésta se llevó a cabo en mi contra. Hacer otra cosa no sería oposición, sino dejar que mis derechos sean pisoteados, lo cual sería indigno de cualquier persona que se respete.

La diputada Zavaleta, que no conozco, tuvo razón en la dialéctica sencilla que manejó con Aristegui: una ley aprobada en la Cámara de Diputados sólo tiene vigencia a partir de su publicación en el Diario Oficial, y la edición de éste, así como la promulgación y ejecución de una ley expedida por el Congreso de la Unión, depende del jefe del Poder Ejecutivo. La fracción I del artículo 89 constitucional así lo ordena. No hay, en cambio, ninguna ley que obligue a la oposición a tomarse la foto con Calderón, o a dialogar con él ni mucho menos a negociar con el ocupante de Los Pinos. Son cosas diferentes. Aunque, si somos rigurosos, al exigirle algo a Calderón, o al oponerse a una de sus iniciativas de ley, se está dialogando con él, no con un fantasma.

Propongo a mis amigos de la oposición que simplemente se opongan, con los mejores razonamientos de que sean capaces y que, a la vez, propongan lo que a su juicio debería de hacerse para mejorar las condiciones de los mexicanos. Mientras tanto, fortalézcanse lo más que puedan para que en 2009 tengan la mayoría de asientos en la Cámara de Diputados y puedan oponerse mejor y con más eficacia a quien ahora no quieren reconocer como gobernante del país.

Original post by Eratóstenes Horamarcada

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Castañeda: el realismo rebosante de cinismo

August 28th, 2007 Posted in izquierda No Comments »

Álvaro Cepeda Neri
Contralínea
2a quincena de agosto de 2007

Jorge Castañeda se adorna: más que conforme al recetario del Maquiavelo que exhibe los métodos autocráticos más perversos del príncipe, como un troglodita a la Montesquieu y, mejor dicho, como un terrorista al estilo de Arthasastra de Kautilya.

Con Krauze, en entrevista de Álvaro Delgado (Proceso: 22/VII/07), Castañeda (como un pequeño Díaz Ordaz) asume y se adjudica lo que califica de “estrategia del miedo” para impedir la victoria de López Obrador. Más que eso, puso en marcha una concepción moderna de la política democrática: desató a los perros de la guerra cuando estando en uno de sus mítines, sin más gente que su grupo, en Ciudad Juárez, convocó a la derecha, a los empresarios y a la oligarquía-plutocrática a “detener a cualquier precio a López Obrador”.

Ahora Castañeda (que ocultó su segundo apellido, como lo hace Bours con lo de Robinson) arregla su frase y dice que dijo que a AMLO había que “ganarle a la buena, a la mala y de todas las maneras posibles”. Como de los arrepentidos es el reino de los cielos, pero de arrepentimientos está empedrado el camino a los infiernos, declara que su único error fue no agregarle a esa frase lo de ganarle a como diera lugar, pero… “dentro de la legalidad”.

Se le “chispotió” como a su aliado “Chespirito”. Aunque lo cierto es que Castañeda, con espuma en la boca, enloquecido, proponía impedir el triunfo de López Obrador, para que ganara la derecha en cuya ideología siempre, simulando otra ideología, ha militado.

Con un realismo rebosante de cinismo da “clases” de política. El oportunista de Castañeda no ha dejado de ofrecerse, desde el salinismo, el zedillismo y el foxismo, hasta que éste lo puso en su nivel de incompetencia (se desquitaba en las oficinas de Relaciones Exteriores tirando los celulares, para desahogar su neurosis-fracaso. Ver el ensayo de Wanda von Baeyer-Katte: Comportamiento político erróneo en confrontación con la neurosis) y después lo echaron e inventó, “huyendo hacia delante”, que había renunciado, porque en lugar de la “enchilada completa” los de Bush le dieron “hot dog”.

Intelectual desprestigiado –sus libros se venden por kilo, estorbando en las librerías de viejo– Castañeda nos sale con su tesis arreglada de que en política hay que ganar a “cualquier precio”, sin más legalidad que las resoluciones del IFE, el Trife y la omisión de la Corte, a pesar de estar seriamente cuestionada la legitimidad a la que Castañeda tira por su fosa séptica, donde acumula sus desechos orgánicos e inorgánicos. No hubo estrategia. Hubo una campaña ilegal contra López Obrador. Por eso ahora busca Castañeda encubrir sus asesorías en sínodo nocturno a empresarios y derechistas, al estilo de Luis Pazos.

Bribón y “los bribones son igual en todas partes”, escribió Kitto, en memorable ensayo, el bribón, pues, de Castañeda, pasando por encima de los límites mínimos de una campaña electoral democrática y republicana, quiere que de ahora en adelante se legalice la “guerra sucia” entre los competidores y, en lugar de adversarios, que sean enemigos a muerte con la “estrategia” de “todo se vale” y una vez que el más ilegal e ilegítimo arrase en las urnas y las instancias, Castañeda, ebrio de realismo, desbordando cinismo, saldrá con su estupidez de que debió haber sido una “guerra sucia”… ¡dentro de la legalidad!

En su mediocridad, Castañeda desprecia (dándoselas de demócrata, pero de dientes para afuera) a la opinión pública, integrada por las individualidades atentas al espectáculo político. Y de paso, beneficiario del trabajo periodístico y de otros medios, como cuando fue locutor-corresponsal de Monitor (de cuya desgracia ahora nada dice sobre Gutiérrez Vivó), arremete contra los medios de comunicación, cuando le preguntan sobre el destino de los “3 o 4 millones de dólares” que le dieron para su inútil campaña, la cual concluyó como asesor del miedo y de Calderón. A éste le pide chamba, otra vez quiere “la enchilada completa”.

La legalidad en la teoría de Castañeda es a posteriori. Eso sí, no se le cae de la boca lo del imperio de la ley, el estado de derecho y demás postulados (que aprendió en cursos “bazuaquianos”). No es un profeta desarmado, es un terrorista que ha saqueado de los arsenales sintetizados en que “la política es diabólica” (¡Oh, Weber!) y presume de su sarcástica interpretación de los hechos, como si estuviera descubriendo el hilo negro. Se quiere hacer el malo de la película, el Carlos López Moctezuma, maloso entre los malos. Se asume como el “coco” para continuar con su campaña del miedo, asustando a sus propios fantasmas, a sus delirios de grandeza, cuando ha fracasado como intelectual, como candidato independiente, como político y no le queda más que enseñar el cobre pidiendo empleo a Calderón. En última instancia, ofrece sus servicios de tenebroso “estratega” del miedo para campañas electorales, como ventilador enfrente del excremento donde todo se vale… y después saldrá con la batea de babas de que cometió un “error”, porque todo debió haber sido… ¡dentro de la legalidad!

Lo que está en cuestión no es realismo político, sino el cinismo con el que Castañeda aborda la disputa electoral entre Calderón versus López Obrador. Tras su perorata, su retórica, su diarrea-neurótica, Castañeda, a toro pasado, busca enmendarse la plana de sus “estrategias” del miedo, con su disculpa de que cometió un error al proponer “todo se vale” en cuestiones electorales, siempre y cuando sea… ¡dentro de la legalidad! No fue un olvido. Lo hizo intencionalmente, cuando convocó a detener “a cualquier precio” a López Obrador. Su realismo político, con sus perversidades ilegales e ilegítimas, democrática y republicanamente, conducen “al desastre y la barbarie”, cuando los límites de la legalidad, del derecho positivo, son rebasados por un “error” fascistoide.

Original post by Eratóstenes Horamarcada

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Castañeda: el realismo rebosante de cinismo

August 28th, 2007 Posted in izquierda No Comments »

Álvaro Cepeda Neri
Contralínea
2a quincena de agosto de 2007

Jorge Castañeda se adorna: más que conforme al recetario del Maquiavelo que exhibe los métodos autocráticos más perversos del príncipe, como un troglodita a la Montesquieu y, mejor dicho, como un terrorista al estilo de Arthasastra de Kautilya.

Con Krauze, en entrevista de Álvaro Delgado (Proceso: 22/VII/07), Castañeda (como un pequeño Díaz Ordaz) asume y se adjudica lo que califica de “estrategia del miedo” para impedir la victoria de López Obrador. Más que eso, puso en marcha una concepción moderna de la política democrática: desató a los perros de la guerra cuando estando en uno de sus mítines, sin más gente que su grupo, en Ciudad Juárez, convocó a la derecha, a los empresarios y a la oligarquía-plutocrática a “detener a cualquier precio a López Obrador”.

Ahora Castañeda (que ocultó su segundo apellido, como lo hace Bours con lo de Robinson) arregla su frase y dice que dijo que a AMLO había que “ganarle a la buena, a la mala y de todas las maneras posibles”. Como de los arrepentidos es el reino de los cielos, pero de arrepentimientos está empedrado el camino a los infiernos, declara que su único error fue no agregarle a esa frase lo de ganarle a como diera lugar, pero… “dentro de la legalidad”.

Se le “chispotió” como a su aliado “Chespirito”. Aunque lo cierto es que Castañeda, con espuma en la boca, enloquecido, proponía impedir el triunfo de López Obrador, para que ganara la derecha en cuya ideología siempre, simulando otra ideología, ha militado.

Con un realismo rebosante de cinismo da “clases” de política. El oportunista de Castañeda no ha dejado de ofrecerse, desde el salinismo, el zedillismo y el foxismo, hasta que éste lo puso en su nivel de incompetencia (se desquitaba en las oficinas de Relaciones Exteriores tirando los celulares, para desahogar su neurosis-fracaso. Ver el ensayo de Wanda von Baeyer-Katte: Comportamiento político erróneo en confrontación con la neurosis) y después lo echaron e inventó, “huyendo hacia delante”, que había renunciado, porque en lugar de la “enchilada completa” los de Bush le dieron “hot dog”.

Intelectual desprestigiado –sus libros se venden por kilo, estorbando en las librerías de viejo– Castañeda nos sale con su tesis arreglada de que en política hay que ganar a “cualquier precio”, sin más legalidad que las resoluciones del IFE, el Trife y la omisión de la Corte, a pesar de estar seriamente cuestionada la legitimidad a la que Castañeda tira por su fosa séptica, donde acumula sus desechos orgánicos e inorgánicos. No hubo estrategia. Hubo una campaña ilegal contra López Obrador. Por eso ahora busca Castañeda encubrir sus asesorías en sínodo nocturno a empresarios y derechistas, al estilo de Luis Pazos.

Bribón y “los bribones son igual en todas partes”, escribió Kitto, en memorable ensayo, el bribón, pues, de Castañeda, pasando por encima de los límites mínimos de una campaña electoral democrática y republicana, quiere que de ahora en adelante se legalice la “guerra sucia” entre los competidores y, en lugar de adversarios, que sean enemigos a muerte con la “estrategia” de “todo se vale” y una vez que el más ilegal e ilegítimo arrase en las urnas y las instancias, Castañeda, ebrio de realismo, desbordando cinismo, saldrá con su estupidez de que debió haber sido una “guerra sucia”… ¡dentro de la legalidad!

En su mediocridad, Castañeda desprecia (dándoselas de demócrata, pero de dientes para afuera) a la opinión pública, integrada por las individualidades atentas al espectáculo político. Y de paso, beneficiario del trabajo periodístico y de otros medios, como cuando fue locutor-corresponsal de Monitor (de cuya desgracia ahora nada dice sobre Gutiérrez Vivó), arremete contra los medios de comunicación, cuando le preguntan sobre el destino de los “3 o 4 millones de dólares” que le dieron para su inútil campaña, la cual concluyó como asesor del miedo y de Calderón. A éste le pide chamba, otra vez quiere “la enchilada completa”.

La legalidad en la teoría de Castañeda es a posteriori. Eso sí, no se le cae de la boca lo del imperio de la ley, el estado de derecho y demás postulados (que aprendió en cursos “bazuaquianos”). No es un profeta desarmado, es un terrorista que ha saqueado de los arsenales sintetizados en que “la política es diabólica” (¡Oh, Weber!) y presume de su sarcástica interpretación de los hechos, como si estuviera descubriendo el hilo negro. Se quiere hacer el malo de la película, el Carlos López Moctezuma, maloso entre los malos. Se asume como el “coco” para continuar con su campaña del miedo, asustando a sus propios fantasmas, a sus delirios de grandeza, cuando ha fracasado como intelectual, como candidato independiente, como político y no le queda más que enseñar el cobre pidiendo empleo a Calderón. En última instancia, ofrece sus servicios de tenebroso “estratega” del miedo para campañas electorales, como ventilador enfrente del excremento donde todo se vale… y después saldrá con la batea de babas de que cometió un “error”, porque todo debió haber sido… ¡dentro de la legalidad!

Lo que está en cuestión no es realismo político, sino el cinismo con el que Castañeda aborda la disputa electoral entre Calderón versus López Obrador. Tras su perorata, su retórica, su diarrea-neurótica, Castañeda, a toro pasado, busca enmendarse la plana de sus “estrategias” del miedo, con su disculpa de que cometió un error al proponer “todo se vale” en cuestiones electorales, siempre y cuando sea… ¡dentro de la legalidad! No fue un olvido. Lo hizo intencionalmente, cuando convocó a detener “a cualquier precio” a López Obrador. Su realismo político, con sus perversidades ilegales e ilegítimas, democrática y republicanamente, conducen “al desastre y la barbarie”, cuando los límites de la legalidad, del derecho positivo, son rebasados por un “error” fascistoide.

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La posible destrucción de Irán a fines del 2007 y sus implicaciones para Venezuela

August 11th, 2007 Posted in izquierda No Comments »

Heinz Dieterich Steffan
Rebelión
11 de agosto de 2007

Dos camarillas de la Casa Blanca luchan por imponer el proyecto de “reordenamiento” imperialista del Medio Oriente, pese a los contratiempos sufridos en Irak. Coinciden en que el triunfo pasa por el desmontaje del régimen iraní, pero difieren en los métodos. Dialécticamente entendido, contención versus destrucción es la alternativa. Venezuela, por su alianza estratégica con Irán, será afectada por el desenlace del proceso.

1. El estrangulamiento
El Departamento de Estado de Condoleezza Rice, confía en que el creciente estrangulamiento económico, financiero, político y mediático, combinado con la subversión paramilitar –por ejemplo, sus terroristas islámicos Fatah al-Islam en Libano y Jundullah en Pakistán– y la amenaza militar-nuclear, doblegarán al gobierno de Mahmoud Ahmadinejad o lo harán colapsar.

La reciente aceptación de Corea del Norte, de sellar su reactor nuclear a cambio de ayuda material y la normalización de las relaciones políticas con Japón y Estados Unidos, ha reforzado sustancialmente la política de contención (containment) de esta facción que considera que un ataque militar contra Irán traería más problemas que ventajas. Su nueva medida, la venta de armamento bélico a Israel y siete países árabes por un valor de 63 mil millones de dólares, obligará a Irán a una carrera armamentista que no podrá sustentar.

2. El golpe militar
La otra facción, que desde el primer gobierno de George W. Bush ha dominado la política de la Casa Blanca, está compuesta por los arquitectos del proyecto de dominación estadounidense de Euroasia: los “neoconservadores” (fascistas) del “Project for the New American Century” (PNAC), el complejo militar-industrial, las poderosas organizaciones sionistas estadounidenses, como el “American Israel Public Affaires Committee” (AIPAC) y la clase dominante de Israel.

Las cabezas más visibles de esta camarilla son el Vicepresidente Richard Cheney, el Presidente de facto de Estados Unidos desde el año 2000, y el Consejero Adjunto de Seguridad Nacional, Elliott Abrams, uno de los principales criminales de guerra de la agresión militar contra el gobierno sandinista. Este grupo quiere la destrucción militar de Irán, forzando por la vía de los hechos, si fuese necesario, la intervención bélica de Bush. El plan de guerra es el siguiente.

3. El plan de ataque
La camarilla belicista ha dado luz verde a Tel Aviv para realizar un ataque de sorpresa contra las instalaciones nucleares de Irán. La agresión se llevará a cabo mediante un ataque aéreo y/o con misiles cruceros disparados desde los submarinos israelitas. Israel, la quinta potencia nuclear, tiene tres avanzados submarinos alemanes “Delfín”, que han sido adaptados para lanzar cohetes nucleares en posición sumergida.

La esperanza de la camarilla de Cheney es que Irán responda militarmente a esta agresión. Si no lo hace pierde su autoridad política interna e internacional. Y si lo hace, obliga a Bush a lanzar un ataque convencional o táctico nuclear contra el régimen de la “Revolución islámica” que mutilará la infraestructura del país y lo dejará languidecer, como a Irak después de 1991.

4. La fecha de ataque – Deadline 2007
La preparación de la opinión pública para este escenario lleva años, pero aumenta en la medida en que se acerca el golpe. Cheney había dado la pauta en enero de 2005, en la televisora estadounidense MSNBC, diciendo que “en vista del hecho de que Irán tiene una política declarada cuyo objetivo es la destrucción de Israel, los israelíes perfectamente podrían decidir actuar primero, y dejar que el resto del mundo se preocupe después de limpiar el lío diplomático.”

Hace dos meses, el ministro de Comercio y anterior ministro de Defensa de Israel, General Shaul Mofaz, deliberó con funcionarios del gobierno Bush en Washington, acerca del programa nuclear iraní. En esas conversaciones emplazó a Condoleezza Rice a “aplicar sanciones lo suficientemente severas como para forzar a los iraníes a cambiar su política antes de fin de año”.

De hecho, el fin de 2007 es el límite que Israel y los neoconservadores están dispuestos a conceder a Bush. Según el Canal 2 de la televisión israelí, Mofaz dejó claro ante el gobierno de Bush que Israel bombardearía las instalaciones nucleares iraníes hacia fines del 2007, inicios del 2008, en caso de que las presiones de Washington, de la Unión Europea y de la ONU no lograsen que Teherán abandone sus actividades de enriquecimiento de uranio.

Un mes más tarde, Avigdor Lieberman, Ministro de Asuntos Estratégicos y presidente del partido “Israel Nuestra Casa”, reveló –después de reunirse con funcionarios de la OTAN y de la Unión Europea– que había recibido el permiso tácito de Europa y de Estados Unidos para un ataque militar contra las instalaciones nucleares de Irán: “Si iniciamos operaciones militares contra Irán, entonces la UE y Estados Unidos nos apoyan”, afirmó Lieberman en la radio del ejército israelí.

El ministro agregó que las potencias de Occidente reconocen la severidad de la amenaza nuclear contra Israel, pero que los conflictos en Afganistán e Irak “impedirán que los líderes de los países europeos y de Estados Unidos… usen la fuerza para destruir las instalaciones nucleares de Irán”, aun en el caso de que la diplomacia falle. El mensaje de la OTAN y de la Unión Europea es, en palabras del ministro, que Israel “debe prevenir la amenaza” de Irán (Israel Today, 11.7.2007).

5. La justificación del ataque
Todo agresor bélico requiere una justificación para controlar a la opinión pública. Cuando esa apología no existe, tiene que inventarla, tal como hizo Cheney en Irak con las supuestas armas de destrucción masiva. Pero, en este caso, Israel y Washington no necesitan construir la apología del bellum iustum (“guerra justa”), porque el presidente iraní se la ha presentado en bandeja de plata con sus antiéticas y estúpidas declaraciones sobre la inexistencia del holocausto nazi y la cercana destrucción del Estado de Israel. Es más, no solo les ha proporcionado el pretexto propagandístico necesario para el golpe, sino la base jurídica de un casus belli: la guerra preventiva para abortar una agresión planeada.

6. Fin de la hegemonía venezolana
Norman Podhoretz, miembro del grupo fascista de Cheney, resumió recientemente en The Wall Street Journal, “Las razones para bombardear Irán”. La principal es que Teherán busca “el reemplazo del actual orden internacional”. Habiéndose declarado Venezuela aliado estratégico de Irán que comparte el proyecto de un nuevo orden internacional sin supremacía estadounidense, una eventual derrota de Irán tendría un costo político considerable para el gobierno bolivariano; tanto más, cuanto que coincidirá con el debilitamiento estructural de la influencia venezolana en la integración subcontinental que se evidencia en los últimos posicionamientos geopolíticos de Kirchner y Lula.

Defendiendo su política de acercamiento de México al Mercosur, Kirchner dijo durante la última visita del Presidente Chávez, el 6 de agosto: “Creemos en la consolidación del Mercosur, creemos que el aporte de Venezuela es muy importante, pero más allá del contenido político ideológico de cada país, pensamos que es muy importante acercar a la hermana República de México”. El mensaje de la pareja Kirchner no podría ser más claro: ganaremos las elecciones de octubre 2007 con el apoyo de Washington, Madrid, Tel Aviv y de la City, mas no con el bolivarianismo, el ALBA o el socialismo cristiano de Caracas.

Más directo fue Lula en cuanto a la admisión plena de Venezuela en el Mercosur y los respectivos comentarios del Presidente Chávez sobre “la derecha” brasileña: “Para entrar hay que tener reglas. Para salir, no hay reglas. Si no quiere quedarse, que no se quede”.

Los inequívocos posicionamientos de Lula y Kirchner indican el fin de la hegemonía relativa que el Presidente Chávez disfrutó durante cierto tiempo en el desarrollismo regional latinoamericano. No se va a romper la alianza desarrollista porque le conviene a ambas partes. Pero, Brasil y Argentina, recuperados de sus crisis temporales, no aceptarán interferencias de Caracas en sus modelos de acumulación ni en sus proyectos geopolíticos.

¡Ojalá que las diplomacias de Venezuela, Cuba y Bolivia estén a la altura de este nuevo desafío estratégico!

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La posible destrucción de Irán a fines del 2007 y sus implicaciones para Venezuela

August 11th, 2007 Posted in izquierda No Comments »

Heinz Dieterich Steffan
Rebelión
11 de agosto de 2007

Dos camarillas de la Casa Blanca luchan por imponer el proyecto de “reordenamiento” imperialista del Medio Oriente, pese a los contratiempos sufridos en Irak. Coinciden en que el triunfo pasa por el desmontaje del régimen iraní, pero difieren en los métodos. Dialécticamente entendido, contención versus destrucción es la alternativa. Venezuela, por su alianza estratégica con Irán, será afectada por el desenlace del proceso.

1. El estrangulamiento
El Departamento de Estado de Condoleezza Rice, confía en que el creciente estrangulamiento económico, financiero, político y mediático, combinado con la subversión paramilitar –por ejemplo, sus terroristas islámicos Fatah al-Islam en Libano y Jundullah en Pakistán– y la amenaza militar-nuclear, doblegarán al gobierno de Mahmoud Ahmadinejad o lo harán colapsar.

La reciente aceptación de Corea del Norte, de sellar su reactor nuclear a cambio de ayuda material y la normalización de las relaciones políticas con Japón y Estados Unidos, ha reforzado sustancialmente la política de contención (containment) de esta facción que considera que un ataque militar contra Irán traería más problemas que ventajas. Su nueva medida, la venta de armamento bélico a Israel y siete países árabes por un valor de 63 mil millones de dólares, obligará a Irán a una carrera armamentista que no podrá sustentar.

2. El golpe militar
La otra facción, que desde el primer gobierno de George W. Bush ha dominado la política de la Casa Blanca, está compuesta por los arquitectos del proyecto de dominación estadounidense de Euroasia: los “neoconservadores” (fascistas) del “Project for the New American Century” (PNAC), el complejo militar-industrial, las poderosas organizaciones sionistas estadounidenses, como el “American Israel Public Affaires Committee” (AIPAC) y la clase dominante de Israel.

Las cabezas más visibles de esta camarilla son el Vicepresidente Richard Cheney, el Presidente de facto de Estados Unidos desde el año 2000, y el Consejero Adjunto de Seguridad Nacional, Elliott Abrams, uno de los principales criminales de guerra de la agresión militar contra el gobierno sandinista. Este grupo quiere la destrucción militar de Irán, forzando por la vía de los hechos, si fuese necesario, la intervención bélica de Bush. El plan de guerra es el siguiente.

3. El plan de ataque
La camarilla belicista ha dado luz verde a Tel Aviv para realizar un ataque de sorpresa contra las instalaciones nucleares de Irán. La agresión se llevará a cabo mediante un ataque aéreo y/o con misiles cruceros disparados desde los submarinos israelitas. Israel, la quinta potencia nuclear, tiene tres avanzados submarinos alemanes “Delfín”, que han sido adaptados para lanzar cohetes nucleares en posición sumergida.

La esperanza de la camarilla de Cheney es que Irán responda militarmente a esta agresión. Si no lo hace pierde su autoridad política interna e internacional. Y si lo hace, obliga a Bush a lanzar un ataque convencional o táctico nuclear contra el régimen de la “Revolución islámica” que mutilará la infraestructura del país y lo dejará languidecer, como a Irak después de 1991.

4. La fecha de ataque – Deadline 2007
La preparación de la opinión pública para este escenario lleva años, pero aumenta en la medida en que se acerca el golpe. Cheney había dado la pauta en enero de 2005, en la televisora estadounidense MSNBC, diciendo que “en vista del hecho de que Irán tiene una política declarada cuyo objetivo es la destrucción de Israel, los israelíes perfectamente podrían decidir actuar primero, y dejar que el resto del mundo se preocupe después de limpiar el lío diplomático.”

Hace dos meses, el ministro de Comercio y anterior ministro de Defensa de Israel, General Shaul Mofaz, deliberó con funcionarios del gobierno Bush en Washington, acerca del programa nuclear iraní. En esas conversaciones emplazó a Condoleezza Rice a “aplicar sanciones lo suficientemente severas como para forzar a los iraníes a cambiar su política antes de fin de año”.

De hecho, el fin de 2007 es el límite que Israel y los neoconservadores están dispuestos a conceder a Bush. Según el Canal 2 de la televisión israelí, Mofaz dejó claro ante el gobierno de Bush que Israel bombardearía las instalaciones nucleares iraníes hacia fines del 2007, inicios del 2008, en caso de que las presiones de Washington, de la Unión Europea y de la ONU no lograsen que Teherán abandone sus actividades de enriquecimiento de uranio.

Un mes más tarde, Avigdor Lieberman, Ministro de Asuntos Estratégicos y presidente del partido “Israel Nuestra Casa”, reveló –después de reunirse con funcionarios de la OTAN y de la Unión Europea– que había recibido el permiso tácito de Europa y de Estados Unidos para un ataque militar contra las instalaciones nucleares de Irán: “Si iniciamos operaciones militares contra Irán, entonces la UE y Estados Unidos nos apoyan”, afirmó Lieberman en la radio del ejército israelí.

El ministro agregó que las potencias de Occidente reconocen la severidad de la amenaza nuclear contra Israel, pero que los conflictos en Afganistán e Irak “impedirán que los líderes de los países europeos y de Estados Unidos… usen la fuerza para destruir las instalaciones nucleares de Irán”, aun en el caso de que la diplomacia falle. El mensaje de la OTAN y de la Unión Europea es, en palabras del ministro, que Israel “debe prevenir la amenaza” de Irán (Israel Today, 11.7.2007).

5. La justificación del ataque
Todo agresor bélico requiere una justificación para controlar a la opinión pública. Cuando esa apología no existe, tiene que inventarla, tal como hizo Cheney en Irak con las supuestas armas de destrucción masiva. Pero, en este caso, Israel y Washington no necesitan construir la apología del bellum iustum (“guerra justa”), porque el presidente iraní se la ha presentado en bandeja de plata con sus antiéticas y estúpidas declaraciones sobre la inexistencia del holocausto nazi y la cercana destrucción del Estado de Israel. Es más, no solo les ha proporcionado el pretexto propagandístico necesario para el golpe, sino la base jurídica de un casus belli: la guerra preventiva para abortar una agresión planeada.

6. Fin de la hegemonía venezolana
Norman Podhoretz, miembro del grupo fascista de Cheney, resumió recientemente en The Wall Street Journal, “Las razones para bombardear Irán”. La principal es que Teherán busca “el reemplazo del actual orden internacional”. Habiéndose declarado Venezuela aliado estratégico de Irán que comparte el proyecto de un nuevo orden internacional sin supremacía estadounidense, una eventual derrota de Irán tendría un costo político considerable para el gobierno bolivariano; tanto más, cuanto que coincidirá con el debilitamiento estructural de la influencia venezolana en la integración subcontinental que se evidencia en los últimos posicionamientos geopolíticos de Kirchner y Lula.

Defendiendo su política de acercamiento de México al Mercosur, Kirchner dijo durante la última visita del Presidente Chávez, el 6 de agosto: “Creemos en la consolidación del Mercosur, creemos que el aporte de Venezuela es muy importante, pero más allá del contenido político ideológico de cada país, pensamos que es muy importante acercar a la hermana República de México”. El mensaje de la pareja Kirchner no podría ser más claro: ganaremos las elecciones de octubre 2007 con el apoyo de Washington, Madrid, Tel Aviv y de la City, mas no con el bolivarianismo, el ALBA o el socialismo cristiano de Caracas.

Más directo fue Lula en cuanto a la admisión plena de Venezuela en el Mercosur y los respectivos comentarios del Presidente Chávez sobre “la derecha” brasileña: “Para entrar hay que tener reglas. Para salir, no hay reglas. Si no quiere quedarse, que no se quede”.

Los inequívocos posicionamientos de Lula y Kirchner indican el fin de la hegemonía relativa que el Presidente Chávez disfrutó durante cierto tiempo en el desarrollismo regional latinoamericano. No se va a romper la alianza desarrollista porque le conviene a ambas partes. Pero, Brasil y Argentina, recuperados de sus crisis temporales, no aceptarán interferencias de Caracas en sus modelos de acumulación ni en sus proyectos geopolíticos.

¡Ojalá que las diplomacias de Venezuela, Cuba y Bolivia estén a la altura de este nuevo desafío estratégico!

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Juicio en el PRD

July 27th, 2007 Posted in izquierda, partidos, Zacatecas No Comments »

Ricardo Monreal Ávila
¡Por esto!
25 de julio de 2007

En atención a diversos correos que llegaron a este espacio, comentaré en esta ocasión una cuestión de carácter personal y coyuntural en la que me he visto involucrado. Me refiero al juicio que se me ha instruido en el PRD por haber apoyado presuntamente a candidatos de otros partidos en el reciente proceso electoral local de Zacatecas, situación que habría influido en el resultado final de esos comicios. El próximo lunes 30 de julio a las 19 horas compareceré ante el CEN del PRD para exponer mi punto de vista, el cual adelanto en sus planteamientos centrales a los lectores de esta columna.

1. El resultado electoral no es imputable a una persona. Los procesos políticos son multifactoriales y estructurales. Tienen que ver con tendencias y contextos históricos, más que con voluntades y actuaciones individuales. En Zacatecas, la votación del PRD ha presentado una sostenida tendencia a la baja. En 2004 el partido obtuvo la más alta votación en la entidad, 231 mil 979 votos, al combinarse favorablemente una candidatura atractiva al electorado como la de Amalia García y una valoración ciudadana positiva del primer gobierno perredista en la entidad. Dos años después, sin embargo, en la elección presidencial de 2006, obtiene 187 mil 088 votos (una baja de 44 mil 891 votos) y un año después, en la pasada jornada electoral, alcanza poco más de 159 mil votos. Es decir, el PRD registra un descenso mayor a los 72 mil votos (32%) en tres años. Entre los factores exógenos y endógenos que explican esta situación colocaría, en orden de importancia, la embestida que a nivel nacional padece el PRD por parte del gobierno federal y los poderes fácticos que intervinieron en la elección presidencial; la valoración ciudadana crítica al actual gobierno estatal, al que un virtual estrangulamiento presupuestal federal le ha impedido cumplir con sus compromisos y expectativas; y el divisionismo que causó entre los perredistas el proceso de selección de candidatos. Desconocer estos factores y responsabilizar de todo a un ex gobernador que dejó el poder y el gobierno hace tres años, es una visión reduccionista y voluntarista, por decir lo menos.

2. Revisar la actuación de las corrientes y los procedimientos de selección de candidatos. La consulta abierta a la ciudadanía para designar a candidatos a cargos de representación popular o de dirección partidista no siempre reporta los beneficios esperados en materia de representación política, cohesión interna y posicionamiento frente a la ciudadanía. Es el mejor procedimiento de selección cuando existe transparencia, imparcialidad y participación amplia de la sociedad. En cambio, deviene en un mecanismo de exclusión y división cuando se utiliza de manera facciosa para beneficiar a una corriente, en detrimento de las restantes que conforman un partido plural y diverso por naturaleza como es el PRD. En Zacatecas, en los últimos tres años, se han realizado tres procesos de consulta a la ciudadanía y a la militancia: una, para seleccionar a los dirigentes estatales en 2005; dos, para postular candidatos a diputados federales y senadores en el 2006; tres, para designar candidatos a las alcaldías y a las diputaciones locales. En cada una de ellas se registraron protestas, denuncias y deserciones de militantes que afectaron la cohesión interna del PRD, un fenómeno que fue minimizado o simplemente ignorado por la corriente llamada “foro nuevo sol”, que buscó a toda costa y a cualquier costo avasallar y someter a las restantes expresiones.

3. Se me acusa de haber realizado una contracampaña en perjuicio del PRD. Como prueba de ello se señala mi asistencia a eventos de campaña de candidatos del PT, PVEM, PRI y PAN, así como la presencia de excolaboradores de mi administración en algunas candidaturas de estos partidos o en los equipos de campaña de los mismos. Participé tres fines de semana en eventos del PT, como legislador federal integrante del FAP (coalición legislativa formada por PRD, Convergencia y PT) y al amparo de mis derechos políticos individuales consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, avalados por la jurisprudencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y reconocidos a plenitud por los Estatutos del Partido de la Revolución Democrática. En cambio, no asistí a ningún evento organizado por el PRI o el PAN. El PT es un aliado, no un enemigo del PRD. Existen precedentes a nivel estatal y federal donde miembros del PRD apoyan al PT en acciones electorales o legislativas y no han sido apercibidos o castigados por esta acción, al no proceder amonestación alguna. Asimismo, de manera reiterativa señalé que si los candidatos de la Alianza por Zacatecas (PRD-Convergencia) me invitaban a sus eventos de campaña, también asistiría y apoyaría en la misma medida. Sin embargo, esta invitación nunca me fue formulada.

4. “Actitud nepotista, al anteponer intereses familiares a los intereses del PRD”. Somos 14 hermanos. Tres de ellos han tenido aspiraciones políticas. Susana es actualmente diputada federal por el PRD. Rodolfo es actualmente alcalde de Fresnillo por el PRD. David buscó serlo por el PRD y ahora lo intentó por el PT. Hace nueve años, cuando asumí la gubernatura, les pedí que me ayudaran posponiendo sus legítimas aspiraciones políticas, para evitar precisamente las acusaciones de “cacicazgo familiar” o gobierno nepótico. Su incursión en la vida pública es a partir del 2004, no durante mi gestión, y responden a una invitación expresa y directa que les formuló de manera personal la gobernadora Amalia García Medina. Incluso, en su momento me deslindé ante el PRD nacional de sus aspiraciones, mediante una carta al presidente de nuestro Partido, Leonel Cota Montaño. Mi participación con David es a partir del momento en que pude constatar que se habían violado sus derechos como militante y me limité a acompañarlo a diversos eventos públicos y a pronunciar algunos discursos, al amparo de la libertad de expresión y reunión que le asiste a cualquier ciudadano, reconocidos por el estatuto del PRD mediante el respeto a manifestarse libremente dentro y fuera del Partido. En ningún momento involucré estructura de gobierno o participación de recurso público o programa social alguno, por la sencilla razón de que no tengo a mi cargo ninguna de esas instancias o recursos.

5. Seré respetuoso de la decisión que adopte la comisión de garantías y vigilancia sobre mi permanencia o no en el PRD. Sin embargo, es mi deseo continuar militando dentro de sus filas, reiterando un compromiso público a favor de la consolidación de la expresión de izquierda más importante del país.

ricardo_monreal_avila@yahoo.com.mx

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Partido Acción Nacional, responsable de las explosiones en Guanajuato (Primera parte)

July 11th, 2007 Posted in Guanajuato, izquierda, Reforma No Comments »

Por: Eratóstenes Horamarcada

Ésta es la segunda vez, en 8 meses, que cierta corriente del Partido Acción Nacional –que intenta, por medio del terror y de manera muy torpe, fortalecer a Felipe Calderón— pone en peligro a la sociedad mexicana con alarmantes atentados a objetivos civiles.

Por lo menos eso es lo que yo creo, y voy a explicar las razones que tengo para pensar así.

El 6 de noviembre del año pasado, en el Distrito Federal, los edificios del Tribunal Electoral y el PRI, así como el cajero automático de un banco, resultaron superficialmente dañados por el estallamiento simultáneo de tres petardos. Durante los días posteriores se sucedieron más ataques, en otras partes de la república, de consecuencias físicas tan modestas como las del primero.

Si bien extravagantes grupos guerrilleros de los que nadie, hasta ese momento, había tenido noticia, se adjudicaron la autoría de aquellas explosiones, la selección de los primeros objetivos –que vuelvo a enumerar: TRIFE, PRI, bancos– llevó a una población exaltada todavía por la propaganda del PAN y el Consejo Coordinador Empresarial, a señalar a los partidos políticos como culpables de esa manifestación de violencia. Por un lado, el ataque a la sede del PRI –el partido que sostiene al gobernador de Oaxaca, estado que atravesaba por entonces sus días más difíciles– hizo pensar a algunos que la APPO había tenido algo que ver en la organización de los atentados. Por otro lado, el ataque al TRIFE podía ser interpretado como una venganza del PRD por la cuestionable actuación del Tribunal durante y después de los comicios de 2006: programas de radio como el de Óscar Mario Beteta, y periódicos como el capitalino Crónica, propagaron el chisme de que Andrés Manuel López Obrador era coautor de los atentados, y numerosos blogs y sitios de internet sirvieron de eco a las calumnias de Crónica y Beteta. Al final, la izquierda fue la más lastimada por los atentados, pues los medios de difusión gobiernistas aprovecharon la histeria para iniciar una campaña de difamación en contra del PRD y la APPO.

Dos semanas después del primer ataque, el periódico Reforma anunció la salida a la luz pública de un movimiento guerrillero que se denominó a sí mismo “Comando Magonista de Liberación de la Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo“. La TDR sería, de acuerdo con su propio dicho, una de las organizaciones responsables de los estallidos del 6 de noviembre. Los portavoces de la TDR aseguraron haber creado este movimiento como consecuencia de su deserción del Ejército Popular Revolucionario, y manifestaron coincidencias con la Convención Nacional Democrática que apoya a López Obrador. Extrañamente, también pretenden coincidir con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, cuya lejanía respecto de AMLO es reconocida por todos. La nota de Reforma terminaba de vincular a López Obrador con grupos armados.

Muy conveniente para Felipe Calderón, ¿no creen?

Pero precisamente al observar que la principal víctima de los atentados era la izquierda de México, muchos nos preguntamos si el partido en el poder no estaría detrás de las explosiones.

El columnista de El Universal Raymundo Riva Palacio dio a conocer el 8 de noviembre que uno de los ingredientes de las bombas detonadas en el PRI y el TRIFE era el conocido como semtex, favorito de Al Qaeda y ETA. Dado el control tan estricto que existe en todo el mundo sobre el semtex, y la relativa facilidad de rastrear el origen del explosivo, Riva Palacio se preguntó: “¿Cuántos podrían arriesgarse a ser identificados? Una guerrilla altamente preparada, lista para enfrentar en definitiva a un Estado, sí. Un sector del mismo Estado, también. ¿Un gobierno extranjero? Igual”.

Soy yo, Eratóstenes, quien subraya la frase: Un sector del mismo Estado, también.

A fines del 2006, la objeción más fuerte a la hipótesis de un origen estatal de las bombas era lo inconveniente que resultaba para Vicente Fox evidenciar la debilidad de su gobierno. Pero Fox estaba por abandonar el cargo; había dejado de ser una figura imprescindible para el PAN, al que, de hecho, molestaba con su torpe comportamiento público. Por eso prefiero hablar de un origen panista, partidista, no estatal ni gubernamental, de los atentados de 2006.

Del artículo de Riva Palacio se desprende la imposibilidad de que el PRD o la APPO hayan fraguado los atentados de hace 8 meses. Para el periodista, las posibilidades reales son: a) un gobierno extranjero; b) una guerrilla sólida, fuerte; c) un sector del Estado.

Consideremos en serio el primer inciso. ¿Qué nación podría estar interesada en sembrar el terror en México? A algunas personas les agradaría pensar que Venezuela o Cuba, pero, como he venido repitiendo, las explosiones supusieron un golpe para el PRD y la APPO; y, en mayor o menor grado, los gobiernos de los dos países mencionados se han solidarizado ante diversas coyunturas con la izquierda mexicana.

El otro nombre que acude a la mente es el de Estados Unidos.

(Continuará.)

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Partido Acción Nacional, responsable de las explosiones en Guanajuato (Primera parte)

July 11th, 2007 Posted in Guanajuato, izquierda, Reforma No Comments »

Por: Eratóstenes Horamarcada

Ésta es la segunda vez, en 8 meses, que cierta corriente del Partido Acción Nacional –que intenta, por medio del terror y de manera muy torpe, fortalecer a Felipe Calderón— pone en peligro a la sociedad mexicana con alarmantes atentados a objetivos civiles.

Por lo menos eso es lo que yo creo, y voy a explicar las razones que tengo para pensar así.

El 6 de noviembre del año pasado, en el Distrito Federal, los edificios del Tribunal Electoral y el PRI, así como el cajero automático de un banco, resultaron superficialmente dañados por el estallamiento simultáneo de tres petardos. Durante los días posteriores se sucedieron más ataques, en otras partes de la república, de consecuencias físicas tan modestas como las del primero.

Si bien extravagantes grupos guerrilleros de los que nadie, hasta ese momento, había tenido noticia, se adjudicaron la autoría de aquellas explosiones, la selección de los primeros objetivos –que vuelvo a enumerar: TRIFE, PRI, bancos– llevó a una población exaltada todavía por la propaganda del PAN y el Consejo Coordinador Empresarial, a señalar a los partidos políticos como culpables de esa manifestación de violencia. Por un lado, el ataque a la sede del PRI –el partido que sostiene al gobernador de Oaxaca, estado que atravesaba por entonces sus días más difíciles– hizo pensar a algunos que la APPO había tenido algo que ver en la organización de los atentados. Por otro lado, el ataque al TRIFE podía ser interpretado como una venganza del PRD por la cuestionable actuación del Tribunal durante y después de los comicios de 2006: programas de radio como el de Óscar Mario Beteta, y periódicos como el capitalino Crónica, propagaron el chisme de que Andrés Manuel López Obrador era coautor de los atentados, y numerosos blogs y sitios de internet sirvieron de eco a las calumnias de Crónica y Beteta. Al final, la izquierda fue la más lastimada por los atentados, pues los medios de difusión gobiernistas aprovecharon la histeria para iniciar una campaña de difamación en contra del PRD y la APPO.

Dos semanas después del primer ataque, el periódico Reforma anunció la salida a la luz pública de un movimiento guerrillero que se denominó a sí mismo “Comando Magonista de Liberación de la Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo“. La TDR sería, de acuerdo con su propio dicho, una de las organizaciones responsables de los estallidos del 6 de noviembre. Los portavoces de la TDR aseguraron haber creado este movimiento como consecuencia de su deserción del Ejército Popular Revolucionario, y manifestaron coincidencias con la Convención Nacional Democrática que apoya a López Obrador. Extrañamente, también pretenden coincidir con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, cuya lejanía respecto de AMLO es reconocida por todos. La nota de Reforma terminaba de vincular a López Obrador con grupos armados.

Muy conveniente para Felipe Calderón, ¿no creen?

Pero precisamente al observar que la principal víctima de los atentados era la izquierda de México, muchos nos preguntamos si el partido en el poder no estaría detrás de las explosiones.

El columnista de El Universal Raymundo Riva Palacio dio a conocer el 8 de noviembre que uno de los ingredientes de las bombas detonadas en el PRI y el TRIFE era el conocido como semtex, favorito de Al Qaeda y ETA. Dado el control tan estricto que existe en todo el mundo sobre el semtex, y la relativa facilidad de rastrear el origen del explosivo, Riva Palacio se preguntó: “¿Cuántos podrían arriesgarse a ser identificados? Una guerrilla altamente preparada, lista para enfrentar en definitiva a un Estado, sí. Un sector del mismo Estado, también. ¿Un gobierno extranjero? Igual”.

Soy yo, Eratóstenes, quien subraya la frase: Un sector del mismo Estado, también.

A fines del 2006, la objeción más fuerte a la hipótesis de un origen estatal de las bombas era lo inconveniente que resultaba para Vicente Fox evidenciar la debilidad de su gobierno. Pero Fox estaba por abandonar el cargo; había dejado de ser una figura imprescindible para el PAN, al que, de hecho, molestaba con su torpe comportamiento público. Por eso prefiero hablar de un origen panista, partidista, no estatal ni gubernamental, de los atentados de 2006.

Del artículo de Riva Palacio se desprende la imposibilidad de que el PRD o la APPO hayan fraguado los atentados de hace 8 meses. Para el periodista, las posibilidades reales son: a) un gobierno extranjero; b) una guerrilla sólida, fuerte; c) un sector del Estado.

Consideremos en serio el primer inciso. ¿Qué nación podría estar interesada en sembrar el terror en México? A algunas personas les agradaría pensar que Venezuela o Cuba, pero, como he venido repitiendo, las explosiones supusieron un golpe para el PRD y la APPO; y, en mayor o menor grado, los gobiernos de los dos países mencionados se han solidarizado ante diversas coyunturas con la izquierda mexicana.

El otro nombre que acude a la mente es el de Estados Unidos.

(Continuará.)

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